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El Meta en la onda / Opinión
De enorme importancia para la región es el programa Ondas Meta de Colciencias, bajo la coordinación de la Unillanos y patrocinado por empresas oficiales y privadas.
Fue a partir del 2001 cuando Colciencias y la Fundación FES pusieron en marcha esta iniciativa, su propósito: fomentar de la Ciencia y la Tecnología en la población infantil y juvenil.
Bajo esta filosofía desde su creación Ondas ha contribuido con el desarrollo científico y tecnológico de Colombia, motivando y creando semilleros de investigadores en colegios y de paso coadyuvando al mejoramiento de la calidad educativa.
Ondas Colciencias tiene una metodología sencilla y asequible, que desmitifica la generalizada concepción de que hacer investigación es difícil. De esta manera bajo la tutoría de Xua y Teo, originarios de tierras andina y cálida respectivamente, la niñez y la juventud aprenden los diferentes pasos que deben seguirse para investigar. Otros dos personajes son Bufeo y Omacha que se encargan de las cuencas hidrográficas.
Entrar en la onda de Ondas significa organizar el grupo investigativo, las perturbaciones son las preguntas generadas por la onda, las trayectorias equivalen a los caminos de indagación, las resonancias son las reflexiones sobre la experiencia y el resultado, teniendo como fase final la propagación de la onda.
Una muestra de experiencias investigativas enmarcadas en las temáticas Ambiental y Agroindustria, ocurrió ayer en la Unillanos. En el evento participaron proyectos de diversos lugares del departamento, apoyados por la gobernación del Meta.
Llama la atención cómo algunos colegios aun no se interesan por ingresar a Ondas Colciencias, coordinado en el Meta por la Unillanos.
Nota: Hablemos de joropo para bailar joropo, tertulia sobre los trajes, en la Casa de la Cultura de Villavicencio. Viernes 27, 6:30 p.m. Entrada libre.
Óscar Alfonso Pabón Monroy
Comunicador Social Comunitario
jueves, 26 de agosto de 2010
jueves, 19 de agosto de 2010
Nueve rutas productivas
Buzz eltiempo.com / colombia / llano
Nueve rutas productivas / Opinión
En Corpoíca La Libertad recibí un portafolio con atractivos nombre y compendio informativo. Su título es 'Rutas Tecnológicas & Productivas: Llanos Orientales de Colombia', bajo el patrocinio de entidades metenses comprometidas con los asuntos agropecuarios.
Este documento resalta el potencial económico que sectores orinoquenses ofertan en los tiempos presentes. De manera breve me referiré a cada uno de los rumbos para turismo especializado.
Ruta del Caucho: 12 por ciento del área nacional está sembrada en la Orinoquía y tiene como gran núcleo a Puerto López y Puerto Gaitán.
Ruta de la Palma de aceite: con plantaciones en Meta, Casanare y Cundinamarca (Paratebueno) y veintitrés plantas extractoras.
Ruta Maíz y Soya: se ubica dentro de la jurisdicción metense. En las cifras nacionales las siembras tecnificadas de maíz representan 12 por ciento y las de soya 77,3%.
Ruta Forestal: comprendida entre los departamentos de Meta, Casanare y Vichada, con tierras aptas para forestar y reforestar.
Ruta citrícola: Meta y Casanare forman parte de ella. Naranja, mandarina, tangelo y limas ácidas son las variedades más cultivadas.
Ruta Piscícola: la jurisdicción metense produce en estanque unas 30.000 toneladas al año de carne de pescado. En el 2007 fue el segundo productor nacional.
Ruta Agroenergía: El Meta se destaca en la producción de materia prima para obtener combustibles vegetales: biodiésel y etanol.
Ruta Cárnica y Láctea: Casanare y Meta son los dos departamentos orinoquenses más ganaderos del país.
Ruta Altillanura Plana: además de ganadería, las tierras metense y vichadense son polo de desarrollo nacional para producir granos, cereales, madera, oxígeno y carbono.
Atractivos son estos nueve destinos. No le hace bien a la economía del Meta la atomización de sus rutas, las tiene de tipo turístico, cultural y las aquí detalladas. Es conveniente buscarle su articulación.
Óscar Pabón Monroy
Comunicador Social Comunitario
19 de agosto 2010
Nueve rutas productivas / Opinión
En Corpoíca La Libertad recibí un portafolio con atractivos nombre y compendio informativo. Su título es 'Rutas Tecnológicas & Productivas: Llanos Orientales de Colombia', bajo el patrocinio de entidades metenses comprometidas con los asuntos agropecuarios.
Este documento resalta el potencial económico que sectores orinoquenses ofertan en los tiempos presentes. De manera breve me referiré a cada uno de los rumbos para turismo especializado.
Ruta del Caucho: 12 por ciento del área nacional está sembrada en la Orinoquía y tiene como gran núcleo a Puerto López y Puerto Gaitán.
Ruta de la Palma de aceite: con plantaciones en Meta, Casanare y Cundinamarca (Paratebueno) y veintitrés plantas extractoras.
Ruta Maíz y Soya: se ubica dentro de la jurisdicción metense. En las cifras nacionales las siembras tecnificadas de maíz representan 12 por ciento y las de soya 77,3%.
Ruta Forestal: comprendida entre los departamentos de Meta, Casanare y Vichada, con tierras aptas para forestar y reforestar.
Ruta citrícola: Meta y Casanare forman parte de ella. Naranja, mandarina, tangelo y limas ácidas son las variedades más cultivadas.
Ruta Piscícola: la jurisdicción metense produce en estanque unas 30.000 toneladas al año de carne de pescado. En el 2007 fue el segundo productor nacional.
Ruta Agroenergía: El Meta se destaca en la producción de materia prima para obtener combustibles vegetales: biodiésel y etanol.
Ruta Cárnica y Láctea: Casanare y Meta son los dos departamentos orinoquenses más ganaderos del país.
Ruta Altillanura Plana: además de ganadería, las tierras metense y vichadense son polo de desarrollo nacional para producir granos, cereales, madera, oxígeno y carbono.
Atractivos son estos nueve destinos. No le hace bien a la economía del Meta la atomización de sus rutas, las tiene de tipo turístico, cultural y las aquí detalladas. Es conveniente buscarle su articulación.
Óscar Pabón Monroy
Comunicador Social Comunitario
19 de agosto 2010
miércoles, 18 de agosto de 2010
Llanos Orientales: escenarios de históricos conflictos
LLANOS ORIENTALES DE COLOMBIA:
ESCENARIOS DE HISTÓRICOS CONFLICTOS
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy
Una constante histórica regional ha sido la de servir como teatro para la escenificación de confrontaciones violentas, hechos en los que su cuota de sacrificio ha sido alta frente al mínimo reconocimiento colombiano.
Mediante un bosquejo general, este ensayo pretende comentar una serie de acontecimientos ocurridos en diversas épocas históricas del territorio en estudio, estas evidencias sustentan su título.
Época precolombina:
Quizá el mayor enemigo de las naciones aborígenes de la Orinoquia fue la etnia Caribe, que además de martirizarlas con sus fieros ataques, practicó la esclavitud de individuos achaguas para venderlos a otras naciones. Sobre esta costumbre dice el Padre Rivero:
“Era tanto el desorden que no solamente se cautivaban estos macos para servirse de ellos sino para venderlos a otros, y hacían sacas muy cuantiosas para proveer a todo el reino, como es notorio”. (1)
Por culpa de los caribes la nación Achagua por muchos años entró en desgracia con los Chiricoas. El mismo misionero narra así:
“Los dardos y saetas que se cruzaban silbando por el aire, los golpes de las macanas, y la confusa gritería que parecían truenos, formaban una horrorosa tempestad que desatándose a pocos instantes en arroyos de sangre, terminó por dejar en el río Meta un color rojizo, y en su playa innumerables cadáveres de Achaguas destrozados por la iniquidad” (2)
Según Rivero aquella sangrienta rivalidad culminó con la unión de sangres, dada entre el cacique Chacuamare, chiricoa él, y una joven achagua a la que bautizaron Catalina. (3)
El Diccionario Histórico y Geográfico de la América Meridional de 1771, de los Achaguas dice que se ubicaban “a la entrada de las llanuras de Casanare y Meta, en el Nuevo Reino de Granada. Habita en los bosques cercanos al río Ele. Manejan estos bárbaros con gran destreza las lanzas y arrojan los dardos sin fallar; son de naturaleza dócil pero muy dados a la embriaguez” (4)
A su vez a los Chiricoas los define como habitantes de “las llanuras de Casanare y Meta. Son nómades y van por las selvas en unión de los Guivas. Son astutos y muy hábiles para robar, pero son de índole dócil y pacífica”. (5)
La Conquista: frenética búsqueda de El Dorado
La región orinoquense colombiana formó parte de la leyenda del El Dorado hecho que le llevó a ser invadida por los europeos conquistadores, quienes en su desaforado paso para encontrarlo atropellaron a los naturales que hallaron a su paso.
Dos vías de Conquista hubo: una fluvial y otra terrestre.
A través del río Orinoco llegó la dirigida por Diego de Ordaz, cuyas naves no pudieron salvar los impasables raudales de Atures y Maipures, así que su única alternativa fue dar media vuelta y regresar.
La segunda bajo el comando de Alonso de Herrera ingresó en 1535 por el río Orinoco y luego remontó durante un mes las aguas del Meta, en feroz combate con una tribu de la margen izquierda del caudal el conquistador comandante fue herido con una flecha untada con curare, que pronto le causó la muerte. (6)
Este episodio violento de Conquista resulta ser el primero ocurrido en tierras de la Orinoquia colombiana.
La otra embestida, a cargo de tropa patrocinada por la casa alemana Welser y con el visto bueno del rey Carlos V, quien le entregó esta franja territorial de Castilla (7) como respaldo a un empréstito financiero para su campaña política.
Comenzó en el costero pueblo venezolano de Coro, a donde en “febrero de 1529 llegó Ambrosio Dalfinger con tres barcos de aventureros españoles con elegantes ropajes”. (8) Desde allí luego por tierra firme ingresaron las campañas comandadas respectivamente por Jorge Spira, Nicolás de Federmán y Felipe Von Hutten, entre 1536 y 1538, tropas que con frenesí buscaron Eldorado.
Queda claro que vastos territorios de las hoy repúblicas de Venezuela y Colombia desde los primeros años de la Conquista resultaron entregados por la Corona por empréstitos recibidos de la alemana casa Welser.
Hoy vemos cómo esta costumbre se ha repetido a través de la historia.
Al final aquellas codiciosas expediciones solo dejaron huellas de desalojo, despojo y violencia, hechos que fueron narrados sin mayores detalles por los cronistas de Indias.
La Colonia: de El Dorado a las masacres
Las notas de historia cuentan de la triste suerte que tuvo la familia Achagua. Para el año 1606 el español Alonso Jiménez cometió una masacre en su territorio vecino del río Meta. Este militar engañó a los indígenas y dentro de la iglesia que les hizo construir cometió su carnicería humana. (9)
Cinco lustros después la misma etnia fue víctima, por parte de soldados españoles, de otra matanza en las cercanías del río Pauto. Suerte igual tuvieron luego otros 20 achaguas en las arenas del Duya, ellos fueron ahorcados. (10)
La Independencia:
Los sentimientos anti españoles comenzaron su incubación en las almas de los llanos neogranadinos desde los momentos de la revolución Comunera. Producto de ello es la llegada de los jóvenes socorranos Rosillo, Cadena y Salgar, quienes realizaron campañas revolucionarias en tierras de los hoy departamentos de Casanare y Meta, territorios en los que dejaron encendida la tea libertaria. (11)
A la postre su empeño se frustró cayendo presos los primos José María Rosillo y Vicente Cadena, a quienes por “delito de bullicio y conmoción” se les fusiló el 22 de abril de 1810 a la 1:00 p.m. en la plaza de Pore. (12)
Para escarnio público sus cabezas fueron llevadas y expuestas en la plaza mayor de Santafé el 13 de mayo.
Estos dos protomártires se convirtieron en los primeros sacrificados en los Llanos colombianos, por su lucha independista. En el presente año se cumplió el bicentenario de sus muertes, histórica conmemoración que pasó inadvertida en los contextos local y nacional.
Los ojos de los generales Francisco de Paula Santander, Manuel Serviez y José María Córdoba vieron en las tierras y gentes de las provincias de los llanos de Casanare y San Martín la posibilidad de algo grande para los anhelos emancipadores.
Así, contrariando la orden de José Fernández Madrid, Presidente de la Unión, quien les indicó marchar al Sur, (13) en mayo de 1816 ellos tomaron rumbo a los Llanos por la senda de Apiay.
Fue idea de Serviez llevar el lienzo de la virgen de Chiquinquirá, que cargaron en un incómodo baúl. Las fuerzas realistas acosaron su paso por el intransitable camino, situación que les llevó a abandonar la milagrosa estampa, siguiendo en presurosa carrera de descenso rumbo a la Provincia de San Martín y de allí a la casanareña, (14) luego pasarían a Venezuela.
Utilizando esa misma ruta muy de cerca bajó un contingente realista comandado por Miguel de Latorre quien se tomó a Pore (15). Se vivía la época del pacificador Pablo Morillo.
Por allí en Casanare el trabajo ya iba bien adelantado a cargo de grupos de guerrillas independientes, comandadas por líderes locales. En encarnizadas batallas obtuvieron victorias consecutivas contra los defensores del yugo español.
Fueron tan contundentes los golpes de estos llaneros que en 1817 cantaron la libertad de su territorio. (16)
Revestido del cargo de Jefe de los ejércitos de Casanare, a finales de 1818 el general Santander (17) inició su labor militar de organización de los grupos de guerrillas bajo el mando entre otros de Ramón Nonato Pérez, Juan Galea, Juan Nepomuceno Moreno y del clérigo Ignacio Mariño y Torres.
Con el trabajo cumplido por los grupos de guerrilla y la capacidad de lucha de ellos, el general Santander logró despejar el tortuoso camino a Boyacá, ruta por la que en junio de 1819, junto a Simón Bolívar, ascendieron con el unificado ejército patriota de neogranadinos y venezolanos.
Sangre derramada, pobreza y abandono fueron los impactos generados en la región en el trascurrir del período 1810-1819.
La República:
Apenas los llanos se habían auto recuperado, desde lo social y lo económico, de los acontecimientos independistas ocurridos en las dos primeras décadas del siglo XIX, cuando finalizando esta centuria nuevamente el territorio se convierte en teatro de confrontaciones partidistas violentas.
En octubre de 1899 comenzó la guerra de los Mil Días y desde diciembre los principales líderes liberales colombianos bajaron a nuestro territorio por diferentes caminos que nos unen con la región andina. La tarea que trajeron era la de buscar adeptos para enfrentar al gobierno conservador.
Entonces las sabanas casanareñas, araucanas y metenses recibieron a figuras como los generales Vargas Santos, Uribe Uribe, Avelino Rosas, David Tovar, y al famoso guerrillero tolimense Tulio Varón, quienes alebrestan a los habitantes de campos y caseríos para que se unieran a sus ideales de derrocar la administración conservadora. (18)
Los combates no se hicieron esperar en cuanto pueblo llanero había por entonces. Contrario a las luchas de la Independencia, esta vez no hubo ganadores ni perdedores y la pacificación se produjo mediante acuerdo bilateral en los comienzos de la centuria de mil novecientos.
El prolongado conflicto de final del siglo XIX y comienzos del siglo XX de nuevo dejó en quiebra la ganadera economía regional y produjo extinción de pueblos.
La muerte de Jorge Eliécer Gaitán:
Otra época violenta padeció la llanura colombiana a partir del asesinato en Bogotá del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, magnicidio que envolvió a liberales y conservadores en pasiones y odios, enfrentándolos en fratricidas luchas.
Esta vez por dinámica interna nació en el territorio oriental el movimiento conocido como las “guerrillas liberales del Llano”, la que por su enorme accionar alcanzó trascendencia nacional.
Su mayor líder fue el legendario Guadalupe Salcedo Unda, tameño, quien en alianza con otros valerosos estrategas –en su mayoría- oriundos de la región, condujeron a sus tropas civiles (chusmeros) a librar confrontaciones armadas contra las fuerzas del gobierno.
La contienda partidista por años bañó en sangre a la región y al resto del país. Con la toma del poder por parte del teniente general Gustavo Rojas Pinilla vientos de paz soplaron por las enlutadas sabanas orientales.
Al cabo de acuerdos bilaterales ocurrió la entrega de armas por parte de los máximos comandantes de las “guerrillas liberales del llano”, acontecimientos ocurridos en los casanareños pueblos de Monterrey y Tauramena.
Consideraciones finales:
Visto lo anterior, se entiende que la región llanera desde la época de precolombina ha sido escenario de conflictos generados por motivos económicos y políticos, confrontaciones violentas que le han deparado profundos impactos negativos.
Cabe enfatizar que tanto en las luchas de Independencia como en la guerra de los Mil Días y en alguna medida en los años cincuenta, personajes externos al territorio han venido a encender los ánimos de sus habitantes.
Hay que destacar que la siembra de la cultura ganadera por parte de los hijos de Loyola durante la época de la Colonia, en sus haciendas Caribabare y Apiay, resultó soporte fundamental para la manutención de las tropas vinculadas a los procesos de Independencia, de la guerra de Los Mil Días y de la violencia generada a partir de 1948.
Coincide el impacto militar causado por los grupos de guerrillas llaneras en tiempos de la Independencia, cuando gritaron libertad en el año 1817, con el que lograron las guerrillas liberales surgidas a partir de 1948.
Por igual los dos movimientos civiles pusieron en jaque a los gobiernos de esas épocas.
Igual es de resaltar que, de manera admirable los ciudadanos llaneros han sabido sobreponerse en lo social y lo económico a cada funesta e ingrata etapa afrontada en su suelo.
Y lo han logrado por esfuerzo propio, porque la intervención del gobierno central les ha sido esquiva.
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Citas:
1: Rivero Juan, Los Jesuitas en los Llanos; colección Arauca Vibrador. Edit. Nueva Gente, Bogotá, 2007, p.29
2: Ibid, p. 33
3: Ibid. P. 33
4: Coleti Giandomenico, S.J.: Diccionario Histórico- Geográfico de la América Meridional, tomo A-L, Banco de la República, Bogotá 1974, p.35
5: Ibid. p 147
6: Pabón M. Oscar A., Apogeo y decadencia de una ruta; en Historias arrebiatadas, edit. Juan XXIII, 1994, p.13
7: Hemming John, En busca de El Dorado. Editorial del Serval, p.26
8: Ibid. p. 27
9: Rivero Juan, ibid. p. 24
10: Ibid. p. 27
11: Pérez A., Héctor P., La participación de Casanare en la Independencia 1809-1819, Panamericana Formas e Impresos, Bogotá, 2005, p. 68
12: Ibid. p. 71
13: Riaño Camilo, en Santander y los Ejércitos Patriotas 1811-1819, tomo I, Biblioteca de la Presidencia de la República, Bogotá 1989, p. XXVIII
14: Moreno de Ángel, Pilar, Santander Biografía; Planeta Col. Editorial S.A., Bogotá, 1990, p. 146
15: Ibid, p.149
16: Pérez A., Héctor P., ibid, p. 75
17: Biblioteca de la Presidencia de la República: Santander y los Ejércitos Patriotas 1811-1819, tomo I, Bogotá 1989, p. 231
18: Pabón Monroy Oscar Alfonso, Llanos Orientales: Mil y otros días más de conflictos, ponencia en el III Simposio de Historia de los llanos colombo venezolanos, Arauca, julio de 1992
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Támara, julio 18 de 2010.
(*) Comunicador Social, miembro de la Academia de Historia del Meta
ESCENARIOS DE HISTÓRICOS CONFLICTOS
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy
Una constante histórica regional ha sido la de servir como teatro para la escenificación de confrontaciones violentas, hechos en los que su cuota de sacrificio ha sido alta frente al mínimo reconocimiento colombiano.
Mediante un bosquejo general, este ensayo pretende comentar una serie de acontecimientos ocurridos en diversas épocas históricas del territorio en estudio, estas evidencias sustentan su título.
Época precolombina:
Quizá el mayor enemigo de las naciones aborígenes de la Orinoquia fue la etnia Caribe, que además de martirizarlas con sus fieros ataques, practicó la esclavitud de individuos achaguas para venderlos a otras naciones. Sobre esta costumbre dice el Padre Rivero:
“Era tanto el desorden que no solamente se cautivaban estos macos para servirse de ellos sino para venderlos a otros, y hacían sacas muy cuantiosas para proveer a todo el reino, como es notorio”. (1)
Por culpa de los caribes la nación Achagua por muchos años entró en desgracia con los Chiricoas. El mismo misionero narra así:
“Los dardos y saetas que se cruzaban silbando por el aire, los golpes de las macanas, y la confusa gritería que parecían truenos, formaban una horrorosa tempestad que desatándose a pocos instantes en arroyos de sangre, terminó por dejar en el río Meta un color rojizo, y en su playa innumerables cadáveres de Achaguas destrozados por la iniquidad” (2)
Según Rivero aquella sangrienta rivalidad culminó con la unión de sangres, dada entre el cacique Chacuamare, chiricoa él, y una joven achagua a la que bautizaron Catalina. (3)
El Diccionario Histórico y Geográfico de la América Meridional de 1771, de los Achaguas dice que se ubicaban “a la entrada de las llanuras de Casanare y Meta, en el Nuevo Reino de Granada. Habita en los bosques cercanos al río Ele. Manejan estos bárbaros con gran destreza las lanzas y arrojan los dardos sin fallar; son de naturaleza dócil pero muy dados a la embriaguez” (4)
A su vez a los Chiricoas los define como habitantes de “las llanuras de Casanare y Meta. Son nómades y van por las selvas en unión de los Guivas. Son astutos y muy hábiles para robar, pero son de índole dócil y pacífica”. (5)
La Conquista: frenética búsqueda de El Dorado
La región orinoquense colombiana formó parte de la leyenda del El Dorado hecho que le llevó a ser invadida por los europeos conquistadores, quienes en su desaforado paso para encontrarlo atropellaron a los naturales que hallaron a su paso.
Dos vías de Conquista hubo: una fluvial y otra terrestre.
A través del río Orinoco llegó la dirigida por Diego de Ordaz, cuyas naves no pudieron salvar los impasables raudales de Atures y Maipures, así que su única alternativa fue dar media vuelta y regresar.
La segunda bajo el comando de Alonso de Herrera ingresó en 1535 por el río Orinoco y luego remontó durante un mes las aguas del Meta, en feroz combate con una tribu de la margen izquierda del caudal el conquistador comandante fue herido con una flecha untada con curare, que pronto le causó la muerte. (6)
Este episodio violento de Conquista resulta ser el primero ocurrido en tierras de la Orinoquia colombiana.
La otra embestida, a cargo de tropa patrocinada por la casa alemana Welser y con el visto bueno del rey Carlos V, quien le entregó esta franja territorial de Castilla (7) como respaldo a un empréstito financiero para su campaña política.
Comenzó en el costero pueblo venezolano de Coro, a donde en “febrero de 1529 llegó Ambrosio Dalfinger con tres barcos de aventureros españoles con elegantes ropajes”. (8) Desde allí luego por tierra firme ingresaron las campañas comandadas respectivamente por Jorge Spira, Nicolás de Federmán y Felipe Von Hutten, entre 1536 y 1538, tropas que con frenesí buscaron Eldorado.
Queda claro que vastos territorios de las hoy repúblicas de Venezuela y Colombia desde los primeros años de la Conquista resultaron entregados por la Corona por empréstitos recibidos de la alemana casa Welser.
Hoy vemos cómo esta costumbre se ha repetido a través de la historia.
Al final aquellas codiciosas expediciones solo dejaron huellas de desalojo, despojo y violencia, hechos que fueron narrados sin mayores detalles por los cronistas de Indias.
La Colonia: de El Dorado a las masacres
Las notas de historia cuentan de la triste suerte que tuvo la familia Achagua. Para el año 1606 el español Alonso Jiménez cometió una masacre en su territorio vecino del río Meta. Este militar engañó a los indígenas y dentro de la iglesia que les hizo construir cometió su carnicería humana. (9)
Cinco lustros después la misma etnia fue víctima, por parte de soldados españoles, de otra matanza en las cercanías del río Pauto. Suerte igual tuvieron luego otros 20 achaguas en las arenas del Duya, ellos fueron ahorcados. (10)
La Independencia:
Los sentimientos anti españoles comenzaron su incubación en las almas de los llanos neogranadinos desde los momentos de la revolución Comunera. Producto de ello es la llegada de los jóvenes socorranos Rosillo, Cadena y Salgar, quienes realizaron campañas revolucionarias en tierras de los hoy departamentos de Casanare y Meta, territorios en los que dejaron encendida la tea libertaria. (11)
A la postre su empeño se frustró cayendo presos los primos José María Rosillo y Vicente Cadena, a quienes por “delito de bullicio y conmoción” se les fusiló el 22 de abril de 1810 a la 1:00 p.m. en la plaza de Pore. (12)
Para escarnio público sus cabezas fueron llevadas y expuestas en la plaza mayor de Santafé el 13 de mayo.
Estos dos protomártires se convirtieron en los primeros sacrificados en los Llanos colombianos, por su lucha independista. En el presente año se cumplió el bicentenario de sus muertes, histórica conmemoración que pasó inadvertida en los contextos local y nacional.
Los ojos de los generales Francisco de Paula Santander, Manuel Serviez y José María Córdoba vieron en las tierras y gentes de las provincias de los llanos de Casanare y San Martín la posibilidad de algo grande para los anhelos emancipadores.
Así, contrariando la orden de José Fernández Madrid, Presidente de la Unión, quien les indicó marchar al Sur, (13) en mayo de 1816 ellos tomaron rumbo a los Llanos por la senda de Apiay.
Fue idea de Serviez llevar el lienzo de la virgen de Chiquinquirá, que cargaron en un incómodo baúl. Las fuerzas realistas acosaron su paso por el intransitable camino, situación que les llevó a abandonar la milagrosa estampa, siguiendo en presurosa carrera de descenso rumbo a la Provincia de San Martín y de allí a la casanareña, (14) luego pasarían a Venezuela.
Utilizando esa misma ruta muy de cerca bajó un contingente realista comandado por Miguel de Latorre quien se tomó a Pore (15). Se vivía la época del pacificador Pablo Morillo.
Por allí en Casanare el trabajo ya iba bien adelantado a cargo de grupos de guerrillas independientes, comandadas por líderes locales. En encarnizadas batallas obtuvieron victorias consecutivas contra los defensores del yugo español.
Fueron tan contundentes los golpes de estos llaneros que en 1817 cantaron la libertad de su territorio. (16)
Revestido del cargo de Jefe de los ejércitos de Casanare, a finales de 1818 el general Santander (17) inició su labor militar de organización de los grupos de guerrillas bajo el mando entre otros de Ramón Nonato Pérez, Juan Galea, Juan Nepomuceno Moreno y del clérigo Ignacio Mariño y Torres.
Con el trabajo cumplido por los grupos de guerrilla y la capacidad de lucha de ellos, el general Santander logró despejar el tortuoso camino a Boyacá, ruta por la que en junio de 1819, junto a Simón Bolívar, ascendieron con el unificado ejército patriota de neogranadinos y venezolanos.
Sangre derramada, pobreza y abandono fueron los impactos generados en la región en el trascurrir del período 1810-1819.
La República:
Apenas los llanos se habían auto recuperado, desde lo social y lo económico, de los acontecimientos independistas ocurridos en las dos primeras décadas del siglo XIX, cuando finalizando esta centuria nuevamente el territorio se convierte en teatro de confrontaciones partidistas violentas.
En octubre de 1899 comenzó la guerra de los Mil Días y desde diciembre los principales líderes liberales colombianos bajaron a nuestro territorio por diferentes caminos que nos unen con la región andina. La tarea que trajeron era la de buscar adeptos para enfrentar al gobierno conservador.
Entonces las sabanas casanareñas, araucanas y metenses recibieron a figuras como los generales Vargas Santos, Uribe Uribe, Avelino Rosas, David Tovar, y al famoso guerrillero tolimense Tulio Varón, quienes alebrestan a los habitantes de campos y caseríos para que se unieran a sus ideales de derrocar la administración conservadora. (18)
Los combates no se hicieron esperar en cuanto pueblo llanero había por entonces. Contrario a las luchas de la Independencia, esta vez no hubo ganadores ni perdedores y la pacificación se produjo mediante acuerdo bilateral en los comienzos de la centuria de mil novecientos.
El prolongado conflicto de final del siglo XIX y comienzos del siglo XX de nuevo dejó en quiebra la ganadera economía regional y produjo extinción de pueblos.
La muerte de Jorge Eliécer Gaitán:
Otra época violenta padeció la llanura colombiana a partir del asesinato en Bogotá del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, magnicidio que envolvió a liberales y conservadores en pasiones y odios, enfrentándolos en fratricidas luchas.
Esta vez por dinámica interna nació en el territorio oriental el movimiento conocido como las “guerrillas liberales del Llano”, la que por su enorme accionar alcanzó trascendencia nacional.
Su mayor líder fue el legendario Guadalupe Salcedo Unda, tameño, quien en alianza con otros valerosos estrategas –en su mayoría- oriundos de la región, condujeron a sus tropas civiles (chusmeros) a librar confrontaciones armadas contra las fuerzas del gobierno.
La contienda partidista por años bañó en sangre a la región y al resto del país. Con la toma del poder por parte del teniente general Gustavo Rojas Pinilla vientos de paz soplaron por las enlutadas sabanas orientales.
Al cabo de acuerdos bilaterales ocurrió la entrega de armas por parte de los máximos comandantes de las “guerrillas liberales del llano”, acontecimientos ocurridos en los casanareños pueblos de Monterrey y Tauramena.
Consideraciones finales:
Visto lo anterior, se entiende que la región llanera desde la época de precolombina ha sido escenario de conflictos generados por motivos económicos y políticos, confrontaciones violentas que le han deparado profundos impactos negativos.
Cabe enfatizar que tanto en las luchas de Independencia como en la guerra de los Mil Días y en alguna medida en los años cincuenta, personajes externos al territorio han venido a encender los ánimos de sus habitantes.
Hay que destacar que la siembra de la cultura ganadera por parte de los hijos de Loyola durante la época de la Colonia, en sus haciendas Caribabare y Apiay, resultó soporte fundamental para la manutención de las tropas vinculadas a los procesos de Independencia, de la guerra de Los Mil Días y de la violencia generada a partir de 1948.
Coincide el impacto militar causado por los grupos de guerrillas llaneras en tiempos de la Independencia, cuando gritaron libertad en el año 1817, con el que lograron las guerrillas liberales surgidas a partir de 1948.
Por igual los dos movimientos civiles pusieron en jaque a los gobiernos de esas épocas.
Igual es de resaltar que, de manera admirable los ciudadanos llaneros han sabido sobreponerse en lo social y lo económico a cada funesta e ingrata etapa afrontada en su suelo.
Y lo han logrado por esfuerzo propio, porque la intervención del gobierno central les ha sido esquiva.
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Citas:
1: Rivero Juan, Los Jesuitas en los Llanos; colección Arauca Vibrador. Edit. Nueva Gente, Bogotá, 2007, p.29
2: Ibid, p. 33
3: Ibid. P. 33
4: Coleti Giandomenico, S.J.: Diccionario Histórico- Geográfico de la América Meridional, tomo A-L, Banco de la República, Bogotá 1974, p.35
5: Ibid. p 147
6: Pabón M. Oscar A., Apogeo y decadencia de una ruta; en Historias arrebiatadas, edit. Juan XXIII, 1994, p.13
7: Hemming John, En busca de El Dorado. Editorial del Serval, p.26
8: Ibid. p. 27
9: Rivero Juan, ibid. p. 24
10: Ibid. p. 27
11: Pérez A., Héctor P., La participación de Casanare en la Independencia 1809-1819, Panamericana Formas e Impresos, Bogotá, 2005, p. 68
12: Ibid. p. 71
13: Riaño Camilo, en Santander y los Ejércitos Patriotas 1811-1819, tomo I, Biblioteca de la Presidencia de la República, Bogotá 1989, p. XXVIII
14: Moreno de Ángel, Pilar, Santander Biografía; Planeta Col. Editorial S.A., Bogotá, 1990, p. 146
15: Ibid, p.149
16: Pérez A., Héctor P., ibid, p. 75
17: Biblioteca de la Presidencia de la República: Santander y los Ejércitos Patriotas 1811-1819, tomo I, Bogotá 1989, p. 231
18: Pabón Monroy Oscar Alfonso, Llanos Orientales: Mil y otros días más de conflictos, ponencia en el III Simposio de Historia de los llanos colombo venezolanos, Arauca, julio de 1992
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Támara, julio 18 de 2010.
(*) Comunicador Social, miembro de la Academia de Historia del Meta
martes, 17 de agosto de 2010
Cholo y caballo
Hace cuatro años Orlando "Cholo" Valderrama me dijo que hasta entonces sus dos mayores exaltaciones artísticas eran el Florentino de Oro Honoris Causa recibido en 1993 en el pueblo de Achaguas a orillas del río Matiyure, tierra venezolana del Nazareno y su inclusión en la serie de televisión Maestros dedicada a glorias del folclor colombiano.
Seguramente el Grammy Latino obtenido hace ocho días es ya su tercer gran honor. A propósito del significado de este premio al mejor álbum folclórico, desde el inicio de su carrera musical el "Cholo" se fijó el compromiso de dar a conocer su tierra. Tarea que con su peculiar estilo campesino a todos nos consta ha cumplido a cabalidad.
Su primera obra famosa fue "Bonguero del Casanare" inocente canción compuesta a sus 15 años en homenaje a Margarito Castillo, incluida en su primer LD. Desde ese momento es interminable la cosecha de éxitos.
Cuando en julio de 2004 lo entrevisté para el libro Hechos y personajes del Llano, que vende este periódico, me llamó especial atención su infinito amor por el caballo, fiel amigo al que en cada trabajo discográfico le rinde tributo.
Al respecto y a mi parecer creo que su mejor oda es ¡Patrón: véndame el caballo!, contenida en el CD Bordón libre. En ese canto con sentimiento dice "que no se acabe la raza de los hombres de a caballo, o que muera yo primero para no tener que llorar". Coincidencia grande es que el Grammy lo haya ganado con su álbum ¡Caballo!.
El departamento del Meta le ha marcado hitos importantes al casanareño Orlando "Cholo" Valderrama en su triunfal vida artística. De ahí que igual son coincidencias recibir la estatuilla del gramófono justo a los treinta y cinco años de haberse subido por primera vez a cantar en una tarima, ocurrió en noviembre de 1973 en el festival de San Martín y de ser el primer sitio en actuar dos días luego del premio Grammy Latino, concierto sucedido en Villavicencio.
Por Oscar Alfonso Pabón Monroy
Comunicador Social Comunitario
1. Por: lufe569 - Vie 21 nov 2008 08:37 am.
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Gracias al "cholo" valderrama por seguir exaltando nuestro folclor llanero, gracias por hacer que cada día querámos más nuestra tierra, gracias porque de a caballo he vivido mis mejores experiencias en mi querido e inigualable llano. ah felicitaciones por el grammy, que honor!
Hace cuatro años Orlando "Cholo" Valderrama me dijo que hasta entonces sus dos mayores exaltaciones artísticas eran el Florentino de Oro Honoris Causa recibido en 1993 en el pueblo de Achaguas a orillas del río Matiyure, tierra venezolana del Nazareno y su inclusión en la serie de televisión Maestros dedicada a glorias del folclor colombiano.
Seguramente el Grammy Latino obtenido hace ocho días es ya su tercer gran honor. A propósito del significado de este premio al mejor álbum folclórico, desde el inicio de su carrera musical el "Cholo" se fijó el compromiso de dar a conocer su tierra. Tarea que con su peculiar estilo campesino a todos nos consta ha cumplido a cabalidad.
Su primera obra famosa fue "Bonguero del Casanare" inocente canción compuesta a sus 15 años en homenaje a Margarito Castillo, incluida en su primer LD. Desde ese momento es interminable la cosecha de éxitos.
Cuando en julio de 2004 lo entrevisté para el libro Hechos y personajes del Llano, que vende este periódico, me llamó especial atención su infinito amor por el caballo, fiel amigo al que en cada trabajo discográfico le rinde tributo.
Al respecto y a mi parecer creo que su mejor oda es ¡Patrón: véndame el caballo!, contenida en el CD Bordón libre. En ese canto con sentimiento dice "que no se acabe la raza de los hombres de a caballo, o que muera yo primero para no tener que llorar". Coincidencia grande es que el Grammy lo haya ganado con su álbum ¡Caballo!.
El departamento del Meta le ha marcado hitos importantes al casanareño Orlando "Cholo" Valderrama en su triunfal vida artística. De ahí que igual son coincidencias recibir la estatuilla del gramófono justo a los treinta y cinco años de haberse subido por primera vez a cantar en una tarima, ocurrió en noviembre de 1973 en el festival de San Martín y de ser el primer sitio en actuar dos días luego del premio Grammy Latino, concierto sucedido en Villavicencio.
Por Oscar Alfonso Pabón Monroy
Comunicador Social Comunitario
1. Por: lufe569 - Vie 21 nov 2008 08:37 am.
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Gracias al "cholo" valderrama por seguir exaltando nuestro folclor llanero, gracias por hacer que cada día querámos más nuestra tierra, gracias porque de a caballo he vivido mis mejores experiencias en mi querido e inigualable llano. ah felicitaciones por el grammy, que honor!
Y el pitingle voló
Y El Pitingle Voló
Comenzó agosto el mes de los vientos, época propicia para las manualidades y la creación de naves voladoras por parte de niños, jóvenes y adultos.
Si las condiciones climáticas lo permiten, los cielos estarán salpicados por el colorido de los juguetes que se moverán al ritmo de las corrientes de aire, brindándole disfrute lúdico a sus pilotos en tierra.
En Villavicencio fue tradicional este mes por la construcción masiva de pitingles , palabra ya entrada en desuso debido a la dinámica social que vive.
Con ese nombre se conoció a un a r tefacto volador en forma de diamante, cuyo esqueleto se construye con ver a da, que es parte de la flor de la caña brava, especie propia de las riberas de nuestros caños. Otros materiales son papel, engrudo de yuca, hilo calabrés y piola.
Los multitudinarios concursos anuales, que calificaban al más grande, al más pequeño o al más volador, tenían como sede a Cristo Rey.
Nunca supimos de dónde llegó, ni cuando se acuñó el vocablo pitingle en el léxico de nuestro pueblo; de igual manera, quién introdujo el particular diseño en el medio. Lo que sí es verdad es que varias generaciones de villavicenses manejamos tanto el nombre como su elaboración, hasta que apareció la palabra cometa que vino a generalizar a todos los diseños de estos artefactos voladores.
Hoy en menor proporción y compitiendo con todas las formas geométricas posibles se siguen construyendo pitingles, pero bajo la denominación de cometas.
* Comunicador Social Comunitario
Publicacióneltiempo.comSecciónEditorial - opiniónFecha de publicación2 de agosto de 2002Autor Oscar Alfonso Pabon Monroy*
Comenzó agosto el mes de los vientos, época propicia para las manualidades y la creación de naves voladoras por parte de niños, jóvenes y adultos.
Si las condiciones climáticas lo permiten, los cielos estarán salpicados por el colorido de los juguetes que se moverán al ritmo de las corrientes de aire, brindándole disfrute lúdico a sus pilotos en tierra.
En Villavicencio fue tradicional este mes por la construcción masiva de pitingles , palabra ya entrada en desuso debido a la dinámica social que vive.
Con ese nombre se conoció a un a r tefacto volador en forma de diamante, cuyo esqueleto se construye con ver a da, que es parte de la flor de la caña brava, especie propia de las riberas de nuestros caños. Otros materiales son papel, engrudo de yuca, hilo calabrés y piola.
Los multitudinarios concursos anuales, que calificaban al más grande, al más pequeño o al más volador, tenían como sede a Cristo Rey.
Nunca supimos de dónde llegó, ni cuando se acuñó el vocablo pitingle en el léxico de nuestro pueblo; de igual manera, quién introdujo el particular diseño en el medio. Lo que sí es verdad es que varias generaciones de villavicenses manejamos tanto el nombre como su elaboración, hasta que apareció la palabra cometa que vino a generalizar a todos los diseños de estos artefactos voladores.
Hoy en menor proporción y compitiendo con todas las formas geométricas posibles se siguen construyendo pitingles, pero bajo la denominación de cometas.
* Comunicador Social Comunitario
Publicacióneltiempo.comSecciónEditorial - opiniónFecha de publicación2 de agosto de 2002Autor Oscar Alfonso Pabon Monroy*
La Orinoquia no está en Expo Universal Shanghai 2010
La Orinoquia no está en el pabellón de Colombia en Expo Universal Shanghai 2010
Publicado: Mayo 03 de 2010 Hora 11:17:50
Con base en la nota publicada ayer domingo 2 de mayo en el diario El Espectador, páginas 24 y 25, que incluye entrevista a Francisco Santos Vicepresidente de Colombia y delegado del gobierno ante Expo Shanghai, con asombro me informo que la región de la Orinoquia colombiana está por fuera de la muestra que nuestro país expone en la feria más grande del mundo.
Así cuenta de manera textual la nota periodística sobre lo que contiene el pabellón:
"Con un énfasis especial en sus riquezas y potencialidades, Colombia buscará mostrarse como el socio estratégico ideal del mundo.
Está dividido en cuatro ejes temáticos:
1- Región Caribe: playas de arena blanca y el Castillo de San Felipe (turismo).
2- Región Andina: producción cafetera y las grandes ciudades (negocios)
3- Región Pacífica: Eco sistemas marinos y la capacidad porturaria (comercio).
4- Región Amazónica: Diversidad selvática (ecología)"
Como se evidencia, el pabellón ferial en el evento más espectacular del mundo que se cumple en China, para nada incluye a la región geográfica nuestra.
Esto va en contra del reciente estudio de Fedesarrollo sobre la Orinoquia, y de los sueños contenidos en el audiovisual "Colombia 2025" editado por la Vicepresidencia de la República (se puede ver en internet,) en el que este territorio que habitamos jugará papel preponderante para los siguientes tres caminos que le traza a nuestra Patria.
Biodiversidad, Industrias de la Creatividad y
Energías Alternativas.
Igual fija interesantes metas cronológicas como:
Año 2012: Villavicencio será una Biópolis
Año 2015: Se contruirá un Biocorredor entre Villavicencio y Bogotá
Año 2015: en la Alta Orinoquia se creará una Eco Ciudad sostenible para 1 millón de habitantes
Cuando han pasado diez años del nuevo milenio parece que a la Orinoquia colombiana se le sigue viendo por fuera del contexto de nación, según la anquilosada mirada centralista.
Como dice el cantante argentino colombiano Piero, en una de sus viejas canciones: "ah.... país, país, país.....".
Vía: Oscar Alfonso Pabón Monroy
Por: Noticiero del Llano | 1423 lecturas
Publicado: Mayo 03 de 2010 Hora 11:17:50
Con base en la nota publicada ayer domingo 2 de mayo en el diario El Espectador, páginas 24 y 25, que incluye entrevista a Francisco Santos Vicepresidente de Colombia y delegado del gobierno ante Expo Shanghai, con asombro me informo que la región de la Orinoquia colombiana está por fuera de la muestra que nuestro país expone en la feria más grande del mundo.
Así cuenta de manera textual la nota periodística sobre lo que contiene el pabellón:
"Con un énfasis especial en sus riquezas y potencialidades, Colombia buscará mostrarse como el socio estratégico ideal del mundo.
Está dividido en cuatro ejes temáticos:
1- Región Caribe: playas de arena blanca y el Castillo de San Felipe (turismo).
2- Región Andina: producción cafetera y las grandes ciudades (negocios)
3- Región Pacífica: Eco sistemas marinos y la capacidad porturaria (comercio).
4- Región Amazónica: Diversidad selvática (ecología)"
Como se evidencia, el pabellón ferial en el evento más espectacular del mundo que se cumple en China, para nada incluye a la región geográfica nuestra.
Esto va en contra del reciente estudio de Fedesarrollo sobre la Orinoquia, y de los sueños contenidos en el audiovisual "Colombia 2025" editado por la Vicepresidencia de la República (se puede ver en internet,) en el que este territorio que habitamos jugará papel preponderante para los siguientes tres caminos que le traza a nuestra Patria.
Biodiversidad, Industrias de la Creatividad y
Energías Alternativas.
Igual fija interesantes metas cronológicas como:
Año 2012: Villavicencio será una Biópolis
Año 2015: Se contruirá un Biocorredor entre Villavicencio y Bogotá
Año 2015: en la Alta Orinoquia se creará una Eco Ciudad sostenible para 1 millón de habitantes
Cuando han pasado diez años del nuevo milenio parece que a la Orinoquia colombiana se le sigue viendo por fuera del contexto de nación, según la anquilosada mirada centralista.
Como dice el cantante argentino colombiano Piero, en una de sus viejas canciones: "ah.... país, país, país.....".
Vía: Oscar Alfonso Pabón Monroy
Por: Noticiero del Llano | 1423 lecturas
Bien por San Juanito
¡Bien Por San Juanito!
Sin dudas uno de los mejores eventos de carácter folclórico a campo abierto que más llamó la atención, por lo novedoso, dentro del recién culminado Torneo Internacional del Joropo fue el joropódromo.
En lo referente a la competencia de danza hubo mucha emotividad tanto en los participantes como en la multitud que se apostó en las aceras de las tres cuadras que comprendía este callejero escenario. Placentero fue ver como luego de las rondas de calificación diarias el entusiasta público armaba el parrando.
Indudablemente, entre los grupos llegados para esta competencia, el que de manera grata causó admiración fue el de la casa de la Cultura de San Juanito. Seguramente es la primera vez en la historia de los eventos folclóricos llaneros que ese municipio asiste.
La ejecución de nuestro baile autóctono por parte de ese grupo tiene en su ritmo sabor andino, o mejor dicho es un joropo de transición entre Llano y cordillera.
San Juanito se arriesgó a acudir a semejante competencia en donde con conocimiento de causa debía enfrentarse a a grupaciones de municipios con amplia y reconocida trayectoria folclórica, y para sorpresa de todos lo hizo muy bien.
Sus jóvenes bailadores de mejillas coloradas, color que se encendía más con la temperatura ambiente y con el ejercicio de recorrer la pista dispuesta, entregaron lo mejor de sus habilidades aprendidas de Carlos Peña, su director.
El sentimiento de llaneridad observado en el caso de San Juanito, me permite corroborar un pensamiento que hace unos años expuse en un ensayo sobre principios de identidad regional, el cual consiste en que los habitantes de los departamentos de la región llanera por necesidad espiritual y cultural, nos sentimos orgullosamente llaneros, así nuestra geografía física y humana no corresponda para nada al territorio Llano.
* Director Casa de la Cultura Jorge Eliécer Gaitán de Villavicencio.
Publicacióneltiempo.comSecciónEditorial - opiniónFecha de publicación10 de julio de 2001AutorOscar Alfonso Pabon M. *Publicidad
Sin dudas uno de los mejores eventos de carácter folclórico a campo abierto que más llamó la atención, por lo novedoso, dentro del recién culminado Torneo Internacional del Joropo fue el joropódromo.
En lo referente a la competencia de danza hubo mucha emotividad tanto en los participantes como en la multitud que se apostó en las aceras de las tres cuadras que comprendía este callejero escenario. Placentero fue ver como luego de las rondas de calificación diarias el entusiasta público armaba el parrando.
Indudablemente, entre los grupos llegados para esta competencia, el que de manera grata causó admiración fue el de la casa de la Cultura de San Juanito. Seguramente es la primera vez en la historia de los eventos folclóricos llaneros que ese municipio asiste.
La ejecución de nuestro baile autóctono por parte de ese grupo tiene en su ritmo sabor andino, o mejor dicho es un joropo de transición entre Llano y cordillera.
San Juanito se arriesgó a acudir a semejante competencia en donde con conocimiento de causa debía enfrentarse a a grupaciones de municipios con amplia y reconocida trayectoria folclórica, y para sorpresa de todos lo hizo muy bien.
Sus jóvenes bailadores de mejillas coloradas, color que se encendía más con la temperatura ambiente y con el ejercicio de recorrer la pista dispuesta, entregaron lo mejor de sus habilidades aprendidas de Carlos Peña, su director.
El sentimiento de llaneridad observado en el caso de San Juanito, me permite corroborar un pensamiento que hace unos años expuse en un ensayo sobre principios de identidad regional, el cual consiste en que los habitantes de los departamentos de la región llanera por necesidad espiritual y cultural, nos sentimos orgullosamente llaneros, así nuestra geografía física y humana no corresponda para nada al territorio Llano.
* Director Casa de la Cultura Jorge Eliécer Gaitán de Villavicencio.
Publicacióneltiempo.comSecciónEditorial - opiniónFecha de publicación10 de julio de 2001AutorOscar Alfonso Pabon M. *Publicidad
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