miércoles, 23 de marzo de 2011

Constantino y el Llano

Constantino y el Llano
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy (*)

Con un nuevo estilo fotográfico Constantino Castelblanco Q. en los años ochenta irrumpió en el medio villavicense. Su fuerza artística emanada del llano pronto le dio alto reconocimiento regional.

En la anterior semana la Casa de la Cultura Jorge Eliécer Gaitán, la Corcumvi y la alcaldía de Villavicencio le entregaron sendas condecoraciones.

Sobre el homenajeado escribió su amigo Adolfo Rodríguez, investigador social venezolano: “Es muy grato saber de estos reconocimientos para Constantino Castelblanco. Leyendo la invitación pienso cómo el Llano capta voluntades que con su arte y sapiencia contribuyen a reproducir su santo misterio”.

Pero esa noche el homenaje artístico lo hizo la pintora Astrid Jaramillo, quien del llanerísimo archivo de Constantino tomó fotografías, en blanco y negro, y sobre lienzo les hizo su aporte con espátula y acrílicos.

En las obras de Astrid vi paisajes en explosión de colorido, algunas me hicieron sentir la sensación del movimiento de las corrientes de los ríos del Llano Llanero, oda del poeta de Apiay Eduardo Carranza Fernández que le dio título a la exposición.

Como no se ha dicho, de Constantino cuento que junto a su sensibilidad artística, con su don de gentes también ha sido cofundador de grupos culturales como Asall, Entreletras y FAFO. Del último doy más fe, pues en 1987 nos tocó ese juicioso ejercicio.

Recuerdo el siglo de José Eustasio Rivera. Tras sus pasos con Nancy Espinel, Constantino y su hermano Melco fuimos a San Pedro de Arimena y Orocué. La exposición fotográfica, con obras de Constantino, la FAFO la colgó en 1989.

Nota: aplausos para el Cabildo Verde de Villavicencio por el excelente y concurrido foro sobre manejo de árboles urbanos.

Osalpamo09@hotmail.com

jueves, 3 de marzo de 2011

Contrasentido ambiental

Contrasentido ambiental
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy /Comunicador Social comunitario

Dos acciones de orden ambiental de la alcaldía de Villavicencio, cumplidas con intervalos relativamente cortos, me invitan a analizarlas por el contrasentido que tienen.

La primera ocurrió el 16 de septiembre pasado, se trató de la segunda versión del día sin carro ni moto, ejercicio llevado a cabo durante catorce horas de tal fecha; para entonces el alcalde Raúl Franco le dijo a Llano 7 días:

“Se constituye en una contribución que la gente de la capital del Meta realiza a favor de la defensa de la naturaleza y del medio ambiente. Puntualizó que el objetivo del día sin carro y sin moto es que Villavicencio se una a la corriente mundial defensora de la capa de ozono que se ha deteriorado por las emisiones de gas carbónico y monóxido de carbono.
Precisó que la jornada se establece para que gente haga un alto en el camino y medite sobre la responsabilidad que cada uno tiene para la supervivencia del planeta.”

Excelente sustentación de un alcalde, para un acto administrativo de esa índole en un centro poblado con el elevado índice vehicular que Villavicencio registra.

Al final de la jornada, las estadísticas de los monitoreos llevadas por la alcaldía mostraron la significativa disminución de los niveles de contaminación del aire y auditiva, efecto aplaudido por los ambientalistas.

Claro que ese Día sin carro y moto le generó críticas al mandatario local, de parte de comerciantes que dijeron haberse visto afectados por el bajonazo de las ventas.

Pero en el comienzo del nuevo año, 2011, dejó de tener vigencia el citado mensaje ambientalista que el alcalde expresó para justificar el día sin carro ni moto. Lo afirmo con base en algunos evidentes hechos que ya han sido cuestionados tanto por los medios de comunicación como por la opinión pública.

Primero vimos que todas las palmas que encierran el parque de Los Fundadores, plantadas en 2001, sin compasión fueron heridas con puntillas con el fin de templar la malla verde necesaria para las obras de refacción que allí se adelantan con presupuesto municipal.

Pero peor suerte que las susodichas palmeras tuvieron los árboles de la alameda que conduce al parque. En los primeros días de febrero sin contemplación alguna, un número considerable de estos vegetales, seres vivos, fueron talados.

Si mal no recuerdo, en la educación primaria en clase de Biología a uno le enseñan que los árboles en el día cumplen la misión de convertir el gas carbónico en oxígeno. Con base en ello puedo decir que la administración municipal acaba de quitarle igual número de filtros naturales a la ciudad, la misma en la que por dos años se han realizado jornadas para bajar niveles de contaminación producida por automotores, campañas que le han deparado mucha divulgación periodística a la actual administración villavicense.

A lo anterior se suma que el nada amigable acto con la naturaleza ocurre en temporada seca, dejando desamparados de las inclemencias del sol a los peatones que frecuentan la tradicional alameda.

Los daños causados al patrimonio vegetal de este sector urbano de la capital metense, atentan contra la calidad del aire del entorno transitado a diario por un alto volumen de automotores.

De manera paradójica estas afrentas ambientales ocurren mientras el ingeniero Wilson Cano H., Coordinador de la Regional Meta del Proyecto Desarrollo Económico Local, promociona el programa “bonos por captura de gas carbónico”, dirigido a reforestadores de buena parte de los departamentos orinoquenses. De dicho incentivo forestal se hablará en Villavicencio en una jornada de capacitación prevista para el 3 de marzo.

Nota: gran enseñanza nos deja la sociedad civil acacireña al resto de metenses, con su vertical postura en defensa de su ecosistema. Se oponen al proyecto de una empresa del orden petrolero, que con sus pruebas sísmicas desestabilizaría los suelos del piedemonte de esa municipalidad, daño irreversible y de altos impactos ambientales.

Turismo endógeno

Turismo endógeno
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy

Mientras en Bogotá se llevó a cabo la Vitrina Anato 2011, en sectores de Meta y Casanare hubo flujos turísticos internos dirigidos, teniendo a elementos de sus patrimonios natural y cultural como grandes atractivos.

Por casualidad los dos recorridos comenzaron el último viernes de febrero y su organización no estuvo a cargo de entidades dedicadas al campo del turismo.

Con fines folclórico y ecológico el reconocido cantautor Daniel Gualdrón desde Villavicencio lideró la caravana a las bocas del río Pauto, su casanareña tierra natal.

Cerca de 70 amantes del llano integraron la expedición por pueblos y fincas de zonas de piedemonte y sabana, atendidos con hospitalidad y otros elementos de la cultura llanera.

A su vez la Asociación de Municipios del Ariari, AMA, armó un paseo por San Martín, Fuentedeoro, Granada, Lejanías, El Castillo, El Dorado y Cubarral. Plan turístico de tres días con sus noches para 40 personas.

Bajo la marca “AMA tu región” los viajeros en chiva fueron a estos siete destinos, en los que hubo muestras artísticas, visitas a lugares de cifrada importancia cultural y ambiental, y paladeo de su gastronomía local.

Haciendo uso de su empirismo cada sitio midió su capacidad de respuesta en logística y visibilizó sus riquezas culturales y ecológicas, igual dinamizó su economía.

Las dos iniciativas de turismo endógeno, enseñan que con estándares de calidad es viable impulsar este sector económico en la región; así mismo, demostraron que no solo en época de fiestas hay oferta y demanda turística.

Bienvenida la generación de flujos turísticos dentro de nuestro departamento junto al necesario apoyo gubernamental, buena guía para ello es el libro 100 destinos del Meta, editado por Llano 7 días.

Osalpamo09@hotmail.com

viernes, 18 de febrero de 2011

Entre talas y sísmicas

Entre talas y sísmicas
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy (*)

Los recientes atentados por parte de obras oficiales en contra de la flora del entorno del parque Los Fundadores de Villavicencio, difieren de la postura ecológica de concejales guaviarenses y acacireños.

Con las noticias de la liberación del concejal de San José del Guaviare, nos enteramos que ese servidor público es sensible a la protección del medio natural y que gracias a él su municipalidad tiene el Acuerdo que acoge el “Comparendo Ambiental”, herramienta para controlar y evitar la contaminación de los humedales y ríos de esa jurisdicción.

En los mismos días desde Acacías se divulgó la información relacionada con la rotunda negativa de su Concejo municipal y de la sociedad civil para autorizar trabajos de sísmica en área de piedemonte, por parte de empresa del sector petrolero.

La defensa ambiental de su territorio cordillerano, obedece a que están ubicados cerca de mil puntos para detonar cargas de dinamita en su subsuelo, acción que generará negativos impactos geológicos.

El ejemplo ciudadano acacireño me hace recordar tanto la férrea posición de la etnia U´wa frente a la fiebre petrolera, como todas las exploraciones autorizadas y ejecutadas en el Meta, sin la menor objeción ciudadana.

El venidero 4 de marzo el Cabildo Verde de Villavicencio cumplirá el “Foro Ambiental por el manejo adecuado de la arborización urbana de la región”, propongo que en ese evento se exalte al concejal Marcos Baquero P. y a la ciudadanía de Acacías, por su espíritu proteccionista del medio ambiente.

In memoriam: Esperanza Serrano Castillo, activa periodista villavicense, desde tierras lejanas partió para la eternidad. Condolencias para sus hermanas Clarita, Sofía, Amparo y Marta.

(*) osalpamo09@hotmail.com

jueves, 10 de febrero de 2011

Brevario de un parque

Breviario de un parque
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy (*)

En la salida hacia Acacías la Cámara de Comercio de Villavicencio fundó su programa Hojas Verdes con los jardines: Recuerdo, Amor y Vida. Lo inauguró en mayo de 1992 cuando ya estaban plantadas numerosas especies arbóreas.

Luego, por encargo de la alcaldía la Sociedad Colombiana de Arquitectos regional Meta para el mismo espacio diseñó el parque de La Confraternidad, descrito así:

“será un espacio urbano donde converjan y se puedan desarrollar una serie de actividades tanto culturales como recreativas, un sitio donde se genere, ejecute y se den a conocer las inquietudes y procesos creativos de gran beneficio por y para los habitantes de la ciudad, donde todo tipo de manifestaciones artísticas y sociales encuentren una respuesta arquitectónica para poder expresar y plasmar las creaciones”.

Plaza ceremonial, teatro al aire libre Verdún, plazas de los artesanos y de los artistas, terrazas culturales, puente peatonal Buenavista y el mirador Santiago de las Atalayas lo formarían.

De la bonita idea solo quedó un plegable y un video. El 1 de julio del 2001 con otro diseño la gobernación inauguró allí el parque de Los Fundadores, que de inmediato se convirtió en símbolo local, dominado por la última obra del maestro Arenas Betancurt.

Lamentablemente el esplendor del lugar pronto se fue perdiendo, por la saturación del comercio informal. Poco hace que la alcaldía le contrató reparaciones al parque.

En gesto nada amigable con la naturaleza, y a lo mejor por economía, el contratista de forma absurda utilizó las palmas para fijar la malla del encierro, hiriéndolas con puntillas. Para que no vayan a morir, en el décimo año del parque obliga hacerles tratamientos de cicatrización.

(*) osalpamo09@hotmail.com

martes, 1 de febrero de 2011

Conocer a Lejanías, grata experiencia sensorial

Conocer a Lejanías, grata experiencia sensorial
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/ Comunicador Social comunitario

De nuevo con mis escritos en Tierra Mágica y qué mejor comienzo de este ejercicio periodístico ambiental del 2011 que con una crónica sobre un inolvidable paseo a un lugar casi ignorado del Meta, viaje cumplido a mediados de enero en compañía del buen amigo Antonio Lozano.

Debo decir que el atractivo que me llevó a pensar el viaje a Lejanías fue Piedra Gorda, enorme evidencia arqueológica tupida de muchos trazos y figuras geométricas, obra muy seguramente de primitivos habitantes de este sector ahora denominado Baja Cristalina.

Sobre esta patrimonial pieza en algunas oportunidades había escrito solo a partir de ver fotografías. El volumen de la roca es gigantesco, infortunadamente el deterioro del arte rupestre es progresivo por culpa del hombre contemporáneo.

Para bien allí encontramos a un Vigía Cultural nato, don Álvaro Cortez presidente comunal de la vereda, quien del sitio ha espantado a vándalos. Tiempos positivos vendrán para ese atractivo cultural, si se materializa la gestión para señalizar el lugar a cargo del Personero Fernando Domínguez H. y del Secretario de Gobierno municipal José Rubén Pineda S.

A Piedra Gorda se puede ir caminando desde el casco urbano, pasando el largo puente de la Reconciliación sobre el Guape, aproximadamente el recorrido dura una hora. Igual se va en carro o en moto.

Este río, el Guape, que con su orilla derecha baña al poblado, en tiempo de “verano” es el principal sitio de recreación de los lejanienses, bien para nadar en sus frescas y diáfanas aguas o para practicar un deporte extremo consistente en remontar en carro por la orilla izquierda y desde muy arriba lanzarse a las raudas corrientes subidos en neumáticos de llantas. A esta particular actividad allí la denominan “embarcase”.

Pero si el paisaje del Guape es bello, el del río Güejar es asombrosamente hermoso. A la altura de la vereda Miravalles se localiza un extenso sistema de losas de roca sobre el cual las aguas color verde marino corren encajonadas y forman enormes pozos, que han sido bautizados como “las piscinas naturales del Güejar”.

En carro se gasta una hora hasta un punto en que se le abandona, para descender a pie un trayecto algo pendiente que da al lecho del río. Disfrute pleno ofrece el paisaje natural del sitio, que además brinda otros atractivos por un sendero ecológico sobre la margen izquierda. En la última página de este periódico se publican algunas fotos del lugar.

Cabe contar que todos los afluentes que pasamos en nuestros paseos eco turísticos tenían trasparentes aguas. La riqueza hídrica y fresca temperatura de Lejanías tienen su origen en el fronterizo páramo de Sumapaz, compartido por Meta y Cundinamarca. Esa ubicación geográfica hace que la agricultura sea variada, con énfasis en frutales, por ello la marca de Lejanías es “Municipio Frutícola”.

De reciente aparición es el concurso de Carretilleros, que elige al Rey entre los trabajos artísticos elaborados con frutos en estos aparatos de uso campesino. La tradición que exalta la vocación agrícola del municipio comenzó en 2008 y ya ha sido acogida por la comunidad.

Pero nuestra permanencia no hubiera sido completa sin la agradable compañía de Luzelli Quintero E., Dumar Bello N. y René Ramos G., fundadores del festival de Carretilleros, fueron excelentes anfitriones y guías.

Los tres son dueños de notables calidades humanas las que pudimos percibir en su generoso trato y atenciones. En ellos percibimos la imagen acogedora y sencilla de la comunidad lejaniense.

Paisaje natural y su gente son las mayores fortalezas que Lejanías guarda. Desde aquí mi sincero agradecimiento para Luzelly, Dumar y René. Y para los demás habitantes de esa municipalidad el encargo de no dejar deteriorar su patrimonio ambiental y cultural.

viernes, 28 de enero de 2011

Joropo, coleo y turismo

Joropo, coleo y turismo
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy (*)

Temprano el lunes 17 de enero en un noticiero radial escuché una grabación del gobernador del Meta hablando sobre el resultado de un estudio de turismo, el que en uno de sus puntos no deja bien librados al joropo ni al coleo.

Igual pasará si me encuestan y una de las preguntas es si a Cartagena voy por la cumbia y el beisbol de inmediato digo NO, respuesta que supongo darán muchas más personas y que al tabularse le marcará tarjeta roja al folclor y al deporte más representativo de la Heroica.

Algunos amigos defensores del folclor llanero me llamaron para saber mi pensamiento sobre lo dicho por el mandatario, les dije que prefería antes conocer el estudio para opinar sobre el contexto general de la investigación.

Por ello asistí al lanzamiento de la marca Meta en Catama Académico. Quienes colmamos el recinto escuchamos también alarmantes cifras que reportan otras respuestas del estudio contratado, a las que sí hay que pararle bolas.

Como la del elevado índice de bogotanos que no conoce el departamento del Meta y por consiguiente en igual proporción no recomienda visitarlo.

Si el plan trazado hace años son los millones de capitalinos, esas dos variables prenden las alarmas y obligan a las autoridades turísticas del departamento, oficial y privada, a reflexionar sobre el asunto.

Sigo pensando que el joropo y el coleo son componentes de la rica oferta turística metense, así que mejor es devolverles sus patrones ancestrales, quizá se tornen más atractivos para el turista.

Sobre la nueva marca del Meta espero no vaya a tener la efímera vida de la de “El Meta te toca el corazón”, lanzada hace cinco años pero sin incidencia nacional según lo muestran los resultados del estudio aquí referido.

(*) osalpamo09@hotmail.com