lunes, 17 de diciembre de 2012

Naturela fue certificada por el Invima

El Invima certificó a empresa cumaraleña
Por: Óscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

El jueves de la anterior semana la empresa metense Naturela recibió por adelantado sus aguinaldos, pues obtuvo la Certificación en Buenas Prácticas de Manufactura BPM en suplementos dietarios, otorgada por el Invima.

Este es un gran logro, el cual les tomó bastantes sacrificios pero los frutos de dicho esfuerzo serán grandes y marcan el comienzo de una nueva etapa en Naturela, cuya moderna factoría se localiza en el municipio de Cumaral.

La empresa produce líneas de alimentos a partir de la micro alga Spirulina platensis, de altos contenidos nutritivos cuya sepa la importaron de Perú, al parecer en su género es la única firma en el país que trabaja con dicha materia prima en el campo industrial, procesándola para consumo humano en presentación de cápsulas, polvo, fibras, hojuelas y recientemente te verde con espirulina. Todos los artículos cumplen con las normas y registros sanitarios que el Invima establece.

Su planta industrial brinda la opción a muchos productores primarios para transformar sus productos y darles valor agregado, ofreciéndole el servicio de maquila en diferentes presentaciones, además la línea de sus productos naturales de marca Naturela, cuya página web es www.naturela.com

El otro valor agregado de esta firma Naturela se fundamente en que desde su creación está conformada solamente por mujeres del tronco familiar Orduz Romero.

Hay que resaltar que la empresa industrial Naturela es netamente metense y por ello genera desarrollo económico endógeno, condición que la convierte además de pionera en orgullo llanero.

Villavicencio, 16 de diciembre de 2012

lunes, 26 de noviembre de 2012

Omar Mendoza 2do en Premios de Montaña en Guatemala

Omar Mendoza 2do en Premios de Montaña en Vuelta a Guatemala

Por Óscar Alfonso Pabón Monroy/ Comunicador Social comunitario

Al culminar el domingo 25 de noviembre la Vuelta a Guatemala 2012, el profesional ciclista lejaniense Omar Mendoza Cardona, perteneciente al equipo Movistar Continental ocupó el 2do lugar en los "Premios de Montaña" de dicha competencia deportiva.

Nuestro destacado pedalista además quedó entre los 20 primeros de la clasificación general de la vuelta en el país centroamericano, la cual tuvo 8 etapas.

Meritoria resulta la figuración del ciclista metense Omar Mendoza en la recta final de su calendario deportivo del año.

Desde Ciudad de Guatemala, a través de la internet,sobre lo conseguido en esa vuelta me ha dicho Omar Mendoza "que está muy contento y que es un logro no solo suyo, sino también de mucha gente de Lejanías que siempre ha estado ahí apoyándolo mucho"

Humildes palabras de un juicioso deportista de la provincia metense, formado en su disciplina con muchos sacrificios.

Villavicencio, 25 de noviembre de 2012



jueves, 22 de noviembre de 2012

Injustos a la hora de estigmatizar pueblos

Injustos a la hora de estigmatizar pueblos

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/ Comunicador Social comunitario


En este mensaje no quiero criticar ni culpar a nadie por el triste resultado del accionar de los violentos en los últimos tiempos en las ciudades de Villavicencio y Granada.

Me refiero a sicariatos, masacre y atentados con artefactos explosivos a establecimientos de comercio.

Por el contrario, debo decir que frente a esos anómalos fenómenos sociales todos pecamos de injustos cuando de estigmatizar pueblos se trata, por culpa de algún hecho violento que ocurra en sus jurisdicciones.

Ejemplos son los de Vistahermosa y Lejanías, quizá los otros dos municipios más nombrados últimamente por acciones de esa índole, las que originan desde Villavicencio despliegues informativos de autoridades y medios de comunicación, generando entre la opinión pública metense miedos y ganas de no viajar a los sitios afectados, derivándoles además impactos negativos en sus economías.

Lo paradójico es que efecto similar no le ocurre a Villavicencio, ciudad -que como es bien sabido- viene siendo escenario de los mayores índices de criminalidad a nivel departamental.

Aquí pasan los alarmantes hechos y la vida sigue normal. Con todo lo que ocurre, sobre el territorio villavicense no hay estigma alguno que le frene la acostumbrada vida diaria. Algo parecido, creo, ocurre en Granada.

Entonces, podría decirse que para la opinión pública las dos ciudades gozan de un efecto “teflón”.

Para asombro de todos, llama la atención que los estigmatizados pueblos de Lejanías y de Vistahermosa realizaron grandes festivales en los puentes feriados de noviembre, con el apoyo del gobierno departamental, y no hubo negativos reportes por parte de las autoridades policiales ni de sus centros de salud.

¿Acaso ello es producto de la tarea de la policía, del ejército y de los niveles de respeto y de convivencia ciudadana?

A tan buenos y ejemplares comportamientos ciudadanos les faltó divulgación periodística.

Indudablemente dichos sociológicos casos ameritan análisis, además de que sin equivocación alguna desbaratan los injustos y nocivos estigmas que les hemos armado.













































Solo ocurre en Colombia

Solo nos ocurre en Colombia

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

Con la determinación de la Corte Internacional de La Haya sobre el territorio marítimo que a partir del lunes 19 de noviembre le pertenece a Nicaragua, dicen los estudiosos que de ahora en adelante para ir en barco desde la isla de San Andrés a cualquiera de los cayos que siguen siendo nuestros, habrá que hacerlo transitando aguas nicaraguenses.

El asunto se parece a lo que ocurre con los habitantes de la ciudad de Arauca, quienes para ir a Cúcuta por vía terrestre tienen que movilizarse, buena parte del trayecto, por jurisdicción venezolana.

Y a los metenses, que para llegar por carretera desde Cumaral hasta su pueblo de Barranca de Upía, deben transitar una zona del municipio de Paratebueno, Cundinamarca.











jueves, 1 de noviembre de 2012

Vuelven los Carretilleros Frutícolas de Lejanías

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

Por quinto año consecutivo el domingo 4 de noviembre se cumple el Desfile de Carretilleros Frutícolas de Lejanías, particular evento en el que se conjugan la cultura y el agro permitiendo la realización de singulares trabajos de arte popular.

Por las calles del poblado desfilan las obras artísticas, montadas sobre las tradicionales carretillas de una llanta, equipo indispensable en las labores rurales del cual derivó su nombre el certamen lejaniense. Se compite en dos categorías: la Campesina y la Urbana; además, quien gané el primer lugar de la Campesina es declarado Rey Frutícola del año.

Para destacar en la edición 2012 del Desfile de Carretilleros es la vinculación de la Secretaría de Agricultura del departamento, antes solo lo apoyó el Instituto de Cultura departamental, las dos entidades son del la Gobernación del Meta y este año han rodeado a dicha expresión cultural.

Del mismo modo Corpoica hará la videograbación del espectáculo callejero. Ojalá esta alianza continúe y que en los siguientes años otras entidades oficiales y privadas lo respalden.

El año anterior el Desfile fue inventariado como uno de los bienes del patrimonio cultural inmaterial de Lejanías, pero hay que decir que por su originalidad también lo es de la tierra metense.

Del tradicional evento de Lejanías en el año en curso ya supieron los directivos de los Silleteros de Medellín, quienes desde su sede enviaron amables mensajes con los conceptos que ahora de manera gustosa comparto:

“Mi comentario está encaminado a valorar que han llegado a la quinta versión del Desfile de Carretilleros Frutícolas de Lejanías y que mantenerlo en el tiempo es lo que le dará el estatus que se merece, entonces dentro de algunos años, no importará la lejanía de Lejanías porque se incorporará al legado cultural que los hijos de la tierra le dejaremos a la humanidad”.

Att: Nelson Gaviria, Director Ejecutivo Corporación de Silleteros de Santa Elena, Medellín

“Muchas felicitaciones, por estos campesinos que al igual que nosotros luchamos día a día por sacar nuestros pueblos adelante y mantener nuestras tradiciones.

Hermosos trabajos realizados por estos carretilleros, les deseamos lo mejor y que sigan conservando su bella tradición. Esperamos algún día encontrarnos con su cultura en su municipio y que la gente pueda disfrutar, el arte de la naturaleza”.

Att: Carlos José Atehortúa, Presidente Corporación Silleteros de Medellín.

Como en anteriores años, el Desfile de Carretilleros Frutícolas forma parte de la nutrida programación del “VII Festival Frutícola y del Café” al que en el 2012 le incluyeron en su nombre el fruto del cafeto. Esta fiesta con esfuerzos la organiza la alcaldía del municipio de Lejanías.

Bueno es contar que en la jurisdicción rural lejaniense hoy por hoy se están incrementando notoriamente los cultivos de café y de cacao, dinámica agrícola que permite presagiar copiosas cosechas durante en el año 2013, hecho por demás positiva para la economía de nuestro departamento.

En las fases de preparación y realización del Desfile de Carretilleros Frutícolas de Lejanías, resalto desde este espacio el tesón que a todo momento le imprime René Ramos G., Vigía del Patrimonio Cultural de esa municipalidad, quien a la vez es cofundador del certamen.

Reflexión: en estos tiempos de embeleco petrolero y de crisis en la seguridad alimentaria, encuentro un mensaje de texto en mí celular que dice “una planta de maíz consume 200 litros de agua hasta que es cosechada, y una gota de petróleo es capaz de convertir 25 litros de agua en no potable”.

Osalpamo09.blogspot.com













viernes, 12 de octubre de 2012

Hubiera sido mejor taxímetro y pico y placa a la vez

“Hubiera sido mejor taxímetro y pico y placa a la vez”
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

Ante el anuncio oficial de la entrada en servicio de los taxímetros en Villavicencio a partir del 2 de enero próximo, quiero decir que más que la nueva medida llama mi la tención la asombrosa unanimidad de aceptación por parte de los señores taxistas y patrones.

Lo digo con base en que frente a dicha determinación, en ninguna emisora he escuchado voz alguna de protesta de dicho gremio. Además, de todos es conocido que ellos han sido muy contestatarios.

De ahí que dicho unanimismo a la decisión gubernamental es digna de análisis y amerita hacerle seguimiento a partir del segundo día del 2013.

Como habitante de la ciudad opino que el gobierno municipal de una vez hubiera aprovechado el momento para implementar el sistema de “pico y placa” para los taxis de servicio público, antes que esperar a que un estudio de movilidad diga si es conveniente o no.

Así como el taxímetro es necesario –sobre su implementación no tengo idea que obedezca a un estudio previo entre los villavicenses- la capital del Meta con su caos vehicular amerita más temprano que tarde el “pico y placa”, por sus positivos impactos ambientales y de movilidad.

Ojalá que cuando el estudio técnico muy seguramente reporte que hay que establecerlo, igual reine el unanimismo de hoy y la alcaldía no tenga que afrontar protesta alguna del gremio de taxistas para acatar el “pico y placa”.

Octubre 10 de 2012

domingo, 16 de septiembre de 2012

Acotaciones sobre el súper parrando llanero del fin de semana

Acotaciones sobre el súper concierto/parrando llanero del fin de semana

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

Con positivo respaldo del público villavicense el anterior sábado se cumplió el segundo Súper Parrando Llanero bajo la responsabilidad del artista Wilton Gámez.

No obstante que en esa misma fecha y horario el estadio Manuel Calle estaba atiborrado de gente, convocada por una cadena de almacenes con sedes en la ciudad, que a sus clientes les ofrecío un millonario bingo.

Semejante competencia no le restó asistencia al concierto/parrando en el que actuaron connotados artistas del folclor llanero colombo venezolano.

De lo ocurrido en esa jornada musical puedo destacar lo siguiente:

1. El esfuerzo de tipo empresarial que por segundo año consecutivo realiza Wilton Gámez, para cumplirle al público con un espectáculo de tanta calidad. Así que resulta innovador verlo además de cantante, asumiendo el rol de empresario internacional a partir de un elemento de la cultura regional.

Este ejercicio es poco común entre nosotros en tiempos en que en paracaídas llegaron “los nuevos llaneros” con sus capitales a desarrollar economías nétamente extractivas.

De ahí que Wilton Gámez merece mayor apoyo no solo del público sino de las entidades públicas y oficiales.

2. La presencia, entre el público que por poco colma el coliseo, de un alto porcentaje de población juvenil. Ello es sano para el folclor musical llanero que compite en desventaja con vallenatos, reggaetón y otras músicas extranjeras. Ritmos que tienen total despliegue en las emisoras por aquí sintonizadas.

3. La entrega de los artistas -cantantes y músicos- en la tarima, detalle al que el público retribuyó con aplausos.

Indiscutiblemente, Reinaldo Armas marcó territorio con "Patria Chica", su primera canción de la noche, con la que recordó que el 2 de julio de 1983, es decir hace 29 años, cantó por primera vez en Villavicencio justo en el mismo escenario.

El Súper concierto/parrando llanero de Villavicencio enmarcado en el Día del Amor y la Amistad, duró aproximadamente 8 horas.

Congratulaciones para el cantor/ empresario Wilton Gámez quien igual programación cumplió en Aguazul, Casanare, en la noche del viernes 14 de septiembre.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Un acto de fe en la paz de Colombia

Hagamos un acto de fe en Colombia
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

“No nos pusimos de acuerdo porque encontramos la verdad…encontramos la verdad cuando nos pusimos de acuerdo” Gianni Vattino (*)

No hay duda, el anuncio sobre proceso de paz con la guerrilla de las Farc que el presidente Santos dio a Colombia y al mundo ayer martes, causó y causará -por algún tiempo- desvelos entre optimistas y pesimistas.

Al respecto, llamó mi atención el párrafo inicial de Héctor Abad en su columna “La bulla y la paz” del domingo anterior de El Espectador. El escritor/periodista dice:

“La palabra paz en español no suena bien; su sonido no se parece para nada a la cosa que designa: es como una onomatopeya de un disparo: pas-pas- pas. Ruidosa como un pum, como un trac.”

Entendible que estén aflorando niveles de escepticismo por lo sucedido en la administración de Andrés Pastrana A. y luego por el pulso bélico de ocho años entre las Farc y el gobierno de Álvaro Uribe V.

Con base en lo anterior, se vislumbra que la tarea de los negociadores designados por el gobierno no será para nada fácil, puesto que tiene como principal factor inspirador o conspirador al medio siglo que el conflicto armado lleva.

Dicho ambiente está anquilosado en la sociedad colombiana, tal como lo hace en la selva el parásito que a los secuestrados y a los guerrilleros les causa la temible leishmaniosis.

Tan dilatado periodo ha convertido a la guerra en un modo de vida para muchos de sus actores, de ahí que esas personas ya deben tener puestas sus trampas saboteadoras.

Con el respeto que la naturaleza me merece, digo que la fase o camino que ahora inicia el proceso de paz será por entre un tupido monte lleno de palmas de cubarro y mararay, matas de vara santa y pringamoza, pasto cortadera, así como una que otra culebra cuatro narices, pero con un esperanzador haz de luz en la distancia.

De ahí que los expedicionarios de la paz equipados debidamente para semejante jornada, como un mantra deberán repetir y hacernos repetir a los colombianos el verso de Antonio Machado que reza: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

De las varias historias no gratas que he escuchado y que tienen relación con el estado permanente del conflicto en la región orinoquense, quiero contar las dos siguientes.

En octubre del año 2008 participé en un evento literario en San José del Guaviare. Allí pude charlar con una señora de extracción campesina que en el silencio de su casa, entre la selva, disipaba amargas penas escribiendo sencillos textos. Ella fue madre de tres hijos varones los que en plena juventud tuvieron triste final.

Uno se enroló con el ejército nacional y en enfrentamiento con la guerrilla cayó muerto. Otro se unió a la guerrilla, y luego de varios años de estar en ese hostil medio desde la selva de cuando en vez le mandaba a decir que quería abandonar filas. A su vez, el menor que la acompañaba en la casa, falleció víctima de un accidente con un caballo.

La otra historia la supe hace poco. Un estudiante villavicense en clase nos contó que, haciendo fila para diligencias de su libreta militar compartió con dos jóvenes hermanos procedentes de un municipio del Bajo Ariari. Ambos venían a “regalarse” para el Ejército.

Le dijeron que la única motivación para hacerlo era la pobreza económica de su familia, que con sacrificio les consiguió la plata para hacer el viaje a Villavicencio. Estos dos jóvenes además no sabían escribir, así que le pidieron al estudiante que les ayudara a diligenciar los formularios.

Los dos ejemplos permiten deducir el origen social y los niveles de pobreza de quienes ponen y han puesto pecho, sangre y vida en la añeja confrontación violenta. Valdría la pena saber si sacrificio igual lo han hecho hijos y parientes de quienes hoy siguen asumiendo enfermas posiciones guerreristas.

Las copiosas estadísticas oficiales de caídos en combate no han mostrado su estrato social, dicho ítem igual debe de ser divulgado a la opinión pública y tomado como referente en el ejercicio conciliatorio que ahora se inicia.

Durante su discurso en la instalación de la Cumbre de las Américas de abril en Cartagena, la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, dijo:

“Como sostenemos en nuestro documento titulado La hora de la igualdad, creemos firmemente que hay brechas por cerrar y caminos por abrir, porque la desigualdad conspira contra el desarrollo y la seguridad. Nuestra región puede crecer más y mejor”.

A los colombianos que hemos anhelado un estado de paz nos corresponde pensar en positivo, es lo mínimo que podemos hacer ante el panorama que ahora se abre.

Debemos recordar a la fallecida actriz argentino/colombiana Fanny Mickey, cuando horas antes de la inauguración de una de las primeras ediciones del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, le hicieron explotar una bomba en el edifico de su teatro. Esa noche, parada entre las ruinas de la sala teatrera ella dijo que el certamen se realizaría como un “Acto de Fe en Colombia”.

Esperemos que vengan buenos resultados en el proceso que comienza entre el gobierno constitucional de nuestro país y la añeja insurgencia de las Farc.

Ojalá la paz nos llegue conforme otrora lo consiguieron bárbaras naciones, tal como lo cuenta la historia de la humanidad.

(*) Filósofo italiano citado por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, en su discurso de la Cumbre de las Américas de Cartagena.

Villavicencio, 5 de septiembre de 2012.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Mi homenaje a La Voz del Llano

Mi homenaje a La Voz del Llano

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

Con el inicio del mes de septiembre ocurre un hecho clave en la historia de la radiodifusión villavicense. Lo causa la economía del libre mercado.

A partir de su creación en julio de 1961 sus estudios solo tuvieron dos sedes, las que se ubicaron en las últimas plantas de dos céntricos edificios del pueblo al que vio convertirse en ciudad. Pero, a partir del anterior sábado 1° a La Voz del Llano se la llevaron para unas cuadras más abajo, desde allí ya emite su señal.

El traslado de sede se debió a una transacción comercial, puesto que una heredera del tolimense Jaime Pava Navarro, su creador, la arrendó a RCN. Quiero ello decir que ya no se le anunciará más como de la “Cadena Súper de Colombia” y, según algunos sabedores de la noticia, pronto dejará de llevar el nombre original.

A la postre, parece que únicamente conservará su frecuencia, es decir la 1020 am.
Quienes trataron a Pava Navarro cuentan del admirable equilibrio empresarial y social que siempre le imprimió a sus emisoras, de ahí el éxito conquistado.

Hay que decir que La Voz del Llano por muchos años emitió en ondas corta y larga, coberturas con las que conquistó y colonizó la vasta sintonía en la región orinoquense, razón suficiente para reafirmar el significado de su nombre.

En los diales de sus radios transistores, en onda corta, a la par de emisoras venezolanas y de otros países, los habitantes de la llanura y de la selva, sin enlaces, se mantuvieron informados gracias a una radiodifusora regional que emitía desde el centro de Villavicencio. Sintonizando sus programaciones en sus casas escuchaban a diario los “mensajes al llano”.

Junto a su amplio e inmedible impacto socio cultural, La Voz del Llano sirvió como permanente academia de formación de varias cohortes de locutores y periodistas locales.

Pienso que el declive de La voz del Llano comenzó a partir del momento en que dejó de emitir en onda corta, de esto hace ya varios años, merma electrónica que la dejó con una reducida cobertura, desamparando a su cautiva audiencia regional. Luego vino la reestructuración administrativa de hace un año que la malogró y dio paso al momento de ahora: la estocada de septiembre.

Haciendo memoria, por efectos de las dinámicas económicas los villavicenses hemos perdido dos símbolos de los medios de comunicación, primero fue el teatro Cóndor, cuyo edificio comenzaron a desarmarlo en julio de 1995, y ahora La Voz del Llano. Ambos llegaron a convertirse en emblemáticos bienes de su patrimonio cultural.

Así, a sus recién cumplidos 51 años de vida La Voz del Llano pasó a otra vida empresarial y los metenses nos quedamos sin una emisora netamente regional, similar metamorfosis informativa hace un año ocurrió con el periódico Llano 7 días, cuando se convirtió en diario.




lunes, 27 de agosto de 2012

Pagamento por los árboles de la plaza central de Villavicencio

Pagamento por los árboles de la Plaza de Los Libertadores de Villavicencio

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario


En la tarde del último sábado de agosto se cumplió una ofrenda por los vetustos árboles que dominan la plaza de Los Libertadores de la capital metense.

El ritual estuvo a cargo de Martín Roa, Maestro en Artes Plásticas de la Universidad Nacional, quien además es profundo conocedor de la cultura Sikuani, como quiera que por tres lustros ha estado en contacto constante con una de las comunidades de esta étnia habitante de Puerto Gaitán, Meta.

Previo al ritual, el Maestro Roa con pedazos de carbón vegetal sobre el piso construyó la figura de un gran árbol, y con plantillas elaboró figuras geométricas teniendo como materiales maiz en grano y en harina, fijoles y aserrín.

Luego procedió a colocar frutos varios y flores en ese obra, ejercicio lúdico para el cual convidó a los curiosos visitantes de la céntrica plaza. De esta manera niños, jovenes y adultos construyeron la artística obra.

Una vez la enorme pieza de arte estuvo concluida, el Maestro Martín tomó la palabra para narrar el ancestral mito del "Árbol de la comida", bonita historia propia de algunas culturas aborigenes del territorio orinoquense.

En su exposición también invitó al público a sembrar y a cuidar los árboles, por la enorme función que cumplen dentro de los ecosistemas.

Finalizado dicho relato dío inicio al "pagamento" u ofrenda a la madre naturaleza. Pronunció rezos en lengua sikuani, se acompañó de una maraca de las que usan los "viejos" o "chamanes" y de un sahumerio.

Concluida la particular ceremonia invitó al atento público a recoger la cosecha del "Arbol de la comida". Así, con la misma libertad con que ayudó a armar el artístico árbol, cada quien tomó los frutos que quizo y los llevó para su casa.

La idea de realizar este simbólico evento a campo abierto fue de Sandra Monroy, villavicense experta en artes plásticas y en cine.

El "pagamento" a los árboles de la plaza de Los Libertadores estuvo enmarcado en la programación del "14 Salón Regional de Artistas de la Orinoquia y la Amazonia", que por estos días ocurre en el departamento del Meta.

jueves, 9 de agosto de 2012

Anécdota del Grupo Niche en Villavicencio

Anécdota del Grupo Niche en Villavicencio

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

El fallecimiento de Jairo Varela fundador/ director del internacional salsero Grupo Niche, me lleva a recordar la única vez que lo vi en concierto con su orquesta acá en Villavicencio.

Año y fecha ya se perdieron en mi disco duro mental, pero el motivo si lo conservo vivo: la inauguración de la Concha Acústica Arnulfo Briceño Contraras, en Cristo Rey, millonaria obra oficial ahora en ruinas.

Aquella noche el espectáculo musical estuvo a cargo del grupo Niche y de Los Ocho de Colombia. Las graderías del gran escenario fueron totálmente colmadas por el público.

La anécdota inolvidable de dicha jornada ocurrió por cuenta de la salsera orquesta caleña, pues en la mitad de su concierto paró de tocar. Los asistentes no sabíamos lo que pasaba, pero veíamos a Jairo Varela, su director, rodeado de sus músicos en el escenario, cada uno en su puesto y con su instrumento. Un rumor rápido corrió: había fallas de la energía eléctrica en la tarima.

Pronto supimos la verdad: el contrato contemplaba que a su firma le cancelaban el 50% del valor total y que en la mitad del concierto le pagaban el 50% restante. El Instituto de Cultura y de Turismo departamental era la entidad que los había contratado.

Los minutos corrían y nada que le cancelaban, el público protestaba y los artistas quietos en el escenario. De inmediato las emisoras empezaron a llamar al Tesorero del instituto para que pagara lo convenido. Pero el dichoso funcionario no estaba en la concha acústica, así que el urgente mensaje radial corrió y tiempo después llegó con el saldo del contrato.

Más sin embargo la multitud otro rato tuvo que esperar, el suficiente para que tesorero y representante artístico contaran los billetes, puesto que esos pagos son en efectivo.

Trascurrido este episodio, el grupo Niche continúo su concierto y la muchedumbre pudo disfrutarlo cantando y bailando.

lunes, 6 de agosto de 2012

Silleteros de Medellín y Carretilleros de Lejanías

Si Medellín tiene a los Silleteros en la Feria de las Flores,
Lejanías tiene a los Carretilleros en su Festival Frutícola

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

Este martes 7 de agosto, fecha de la Batalla de Boyacá, la ciudad de Medellín será de nuevo anfitriona de su tradicional Desfile de Silleteros, imponente espectáculo de proyección internacional que se cumple en el marco de la Feria de las Flores.

Sobra hablar de ese colorido certamen y de sus impactos cultural y turístico, que además es patrimonio inmaterial y orgullo paisa.

Pero mientras en la capital de Antioquia por años se cumple el Desfile de Silleteros, en el municipio de Lejanías, Meta se consolida el Desfile de Carretilleros Frutícolas, que en noviembre de este año llegará a su V edición.

Con admirable creatividad y utilizando productos de sus cosechas, los campesinos lejanienses se convierten en hacedores de hermosas obras de arte popular, que montan sobre la principal herramienta de su cotidiana vida rural, hablo de la carretilla.

Cada año la cabecera municipal realiza el Festival Frutícola y en la mañana del día domingo de esa fiesta agrícola por sus principales calles ocurre el desfile de los Carretilleros, evento que en 2011 atrajo visitantes de otros municipios metenses, gracias al despliegue periodístico brindado por los periódicos Llano 7 días y Extra, el Kanal tv de V/cio y las diferentes emisoras de Granada y Villavicencio.

Este naciente y original espectáculo callejero ha podido cumplirse con el apoyo de la alcaldía local y de la gobernación del Meta a través de sus institutos de Cultura y de Turismo.

Indudablemente, los Silleteros de Medellín y los Carretilleros de Lejanías son expresiones artísticas que reflejan la cifrada importancia espiritual de sus comunidades campesinas. Los paisas con flores y los metenses con frutas, productos recogidos en sus surcos que para sus creaciones artísticas cada año se convierten en materias primas.

Ellos, los Silleteros, ya internacionales y con todo el patrocinio y la promoción de los medios nacionales; los nuestros, los Carretilleros, apenas en transición provincia-departamento pero con ganas de trascender al contexto colombiano, por tanto hay que apoyarlos para que conquisten su meta.

Villavicencio, 6 de agosto de 2012,

domingo, 5 de agosto de 2012

Ciclistas lejanienses en la Clásica Meta 2012

Ciclistas de la provincia lejaniense participaron en la Clásica Meta

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/ Comunicador Social comunitario

En la recién culminada Clásica ciclística cumplida en sectores del departamento del Meta participó el municipio de Lejanías, a través de su Escuela de Iniciación Deportiva "Lejanías Vive Ciclismo".

La nómina estuvo integrada por 5 chicos quienes compitieron en las categorías Pre Juvenil y Juvenil, alcanzando destacado desempeño Anderson Romero al ocupar el 11° lugar entre los 44 ciclistas de su categoría pre juvenil.

Hay que decir que este deportista con sus 15 años de edad se proyecta como una promisoria figura del ciclismo metense. Los demás chicos de esa provincia del Alto Ariari ganaron experiencia al foguearse en un evento de la categoría de la Clásica Meta.

Con mucho sacrificio económico el equipo lejaniense pudo participar en tan importante certamen ciclístico. Se destaca el total apoyo de los padres de familia de los jóvenes deportistas y el entregado trabajo de su entrenador René Gómez R. Por parte de la Liga departamental de su disciplina recibieron uniformes, hidratación y comida en carretera.

Bueno es destacar que durante la Clásica Meta y en ejemplar gesto de solidaridad deportiva el equipo de Lejanías acogió a dos ciclistas de Guaviare y uno de Granada.

En el contexto metense Lejanías es gran cantera de ciclo montañistas y cuna de Omar Mendoza quien participó a nombre de su club Movistar Continental.

Hay que aplaudir a los juveniles deportistas lejanienses, quienes con mucha pasión y enorme sacrificio físico desde calles y carreteras del departamento de manera ejemplar generaron positiva imagen a su agrícola municipio durante la Clásica Meta 2012.

Agosto 5 de 2102
Osalpamo09.blogspot.com

viernes, 3 de agosto de 2012

Cacayal pueblerino nombre en homenaje al Cacay

Cacayal pueblerino nombre en homenaje al Cacay
Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/ Comunicador Social comunitario

En el último tramo de la Trocha 4, léase: carretera a Lejanías, a unos 12 kilómetros del casco urbano de esa municipalidad se localiza un asentamiento humano al que sus fundadores le dieron el nombre de Cacayal.

Sin duda alguna la referida vía es la columna vertebral del caserío, en cuyos lados se concentra el comercio (tiendas, ventas de mercado, carnicería, panaderías, cacharrerías, billares, bares, almacenes de insumos agropecuarios, bomba de gasolina) y el colegio Gabriela Mistral, establecimientos que convocan el movimiento ciudadano, de manera principal cada fin de semana.

Dicha particularidad urbanística hace que la aldea sea alargada y no cuadrada. Además, con el casco urbano son los dos únicos poblados de ese municipio del Alto Ariari.

Su jurisdicción está ubicada en topografía plana y cifra su economía en el sector agropecuario, teniendo como principales cultivos los de guayaba/pera, cítricos, yuca, plátano, maíz, así como la piscicultura.

Cuando de manera ocasional he pasado por el pueblo, he percibido un alto índice de motociclistas y un poco menos de jinetes.

El sábado víspera de San Juan, junio de 2012, visité a Cacayal y tuve la oportunidad de conversar al señor Jorge Castaño, hijo de uno de los fundadores de ese asentamiento humano. Como a los ocho meses de edad lo trajeron del Líbano, Tolima, él creció a la par de su segunda patria chica. Esa tarde me dio algunos datos antiguos del lugar, los cuales ahora comparto.

El origen de caserío se remonta a unos 52 años cuando Benjamín Rojas, María Rosa Muñoz y Pastor Zamora donaron parte de sus fincas para hacer la fundación a la que le dieron el nombre de Cacayal, por la abundancia del árbol de Cacay.

La primera casa fue la de don Benjamín Rojas. En esa época cultivaban plátano, yuca, arroz y maíz. La gente de Cacayal recurrió primero a Granada y luego a San Juan de Arama cuando alcanzó la categoría de municipio, conviene recordar que de la jurisdicción sanjuanera formó parte la ahora municipalidad de Lejanías.

También me contó Jorge, como dato anecdótico, que debido a la religiosidad comunitaria el pueblo no tuvo zona de tolerancia, de ahí que para acceder a esas no santas diversiones la traviesa población masculina tenía que ir a Aguasclaras, vecino caserío perteneciente a Granada.

Luego de esta síntesis histórica puedo apuntar que el árbol de Cacay, que dio origen al nombre del pueblo, es una especie arbórea de imponente talla y nativa de la región, cuyo nombre científico es Caryodendron orinocense, conocido también con los nombres de Inchi o Tacay, datos suministrados por la bióloga Luzmila Quiñones M.

Debo decir que en la comunidad lejaniense es muy generalizado el desconocimiento del porqué del nombre pueblerino, igual de las grandes bondades agroindustriales del Cacay de cuya almendra se extrae un fino aceite para consumo humano.

Posiblemente el señor Jorge Castaño es quizá el único habitante de la región que en los tiempos presentes sabe de la relativa importancia económica del árbol de Cacay. Por ello, desde hace tiempo comercializa las cosechas de semillas que le brinda el cultivo de unos 200 árboles que su papá le heredó. Esa producción la vende para hacer cultivos en otros lugares y para la extracción del aceite en Villavicencio.

Agosto, 2012

lunes, 30 de julio de 2012

Expira un mango centenario

Expira un centenario árbol villavicense
Por: Óscar Alfonso Pabón Monroy/ Comunicador Social comunitario

Me alcanzo a imaginar el grado de tristeza que debe vivir el ambientalista Nelson Vivas Mora ante el dictamen técnico de los profesionales forestales, quienes por seguridad ciudadana recomendaron derribar uno de los mangos centenarios de la plaza de los Libertadores, árbol al que una severa enfermedad le está haciendo caer sus ramas, con el consiguiente riesgo para los transeúntes de su alrededor.

En su calidad de Secretario del Medio Ambiente de Villavicencio, Vivas Mora tuvo que trasmitir esa no grata noticia a la opinión pública. Justo le tocó a él, quien quizá es el mayor defensor público del entorno ambiental de la región.

En la historia local villavicense estos árboles, por su antigüedad, se convierten en los mayores símbolos vegetales de la zona céntrica de Villavicencio. La plantación de varios ejemplares de esta especie en dos de los costados del parque, al parecer ocurrió hacia comienzos de la segunda parte de la centuria de 1800.

Significa ello que cada uno de éstos corpulentos seres vegetales ha vivido en tres siglos, es decir parte del XIX, todo el XX y lo que ha corrido del XXI, de ahí su gran valor histórico y patrimonial. Me atrevo a decir que sus edades son próximas a 140 años de vida.

Alguna fuente dijo que fueron plantados por un pariente del poeta Eduardo Carranza que aquí ocupó en cargo de Corregidor. Recuerdo que una de sus últimas visitas a Villavicencio María Mercedes Carranza, poetisa hija del maestro Eduardo, se regocijó bajo el follaje de los centenarios mangos.

Ante el dictamen técnico sobre el agónico mango debo decir que con resignación debemos acatarlo, acción contraria a la del año 2003 cuando el afán urbanista que convirtió el parque en plaza, de manera caprichosa pretendió derribar éste y otros árboles, hecho que fue impedido por acción ciudadana.

Como el título de la obra de literatura contemporánea “Los árboles mueren de pie”, escrita por el español Alejandro Casona, así le está pasando a los mangos, al samán y a los demás árboles de la ahora Plaza de los Libertadores de Villavicencio.

jueves, 26 de julio de 2012

XII Simposio de Historia de los LLanos

XII Simposio de Historia de los Llanos colombo venezolanos

Por Oscar Alfonso Pabón Monroy/Comunicador Social comunitario

En la noche de hoy jueves 26 de julio se instala la XII edición del Simposio Internacional de Historia de los Llanos Colombo Venezolanos, evento que girará en torno al tema "Memoria histórica de los conflictos socioeconómicos de la región del Orinoco 1950- 2012".

Serán ponentes reconocidos investigadores de estos asuntos de Colombia y de la hermana república Bolivariana de Venezuela.

Tanto la capital metense como el Hotel del Llano de nuevo serán sede de este encuentro de historiadores, puesto que en octubre de 1988 igual lo fueron en la primera edición del simposio. Luego cada dos años ha recorrido entre otras ciudades por Yopal, San Fernando de Apure, San Martín, Arauca, V/cio, Barinas, Tame y Támara anterior anfitriona.

Quiere decir que ya han trascurrido 24 años desde ese momento ocurrido en la capital del Meta, el que entonces se cumplió bajo el eslogan "Los Llanos una historia sin fronteras", el cual ahora se ha retomado. También es el dr Alberto Baquero, presidente de la Academia de Historia del Meta, el mismo director general como en 1988.

Las jornadas de inauguración y académicas se cumplirán en el Hotel del Llano y la entrada es abierta al público amante de la historia regional.

La realización de este evento es posible gracias al apoyo de la Gobernación del Meta, el PNUD, Cordepaz, Unidad Administrativa Consolidación Territorial, Batuta Meta, Siete días, Congente, Hotel del LLano, Politécnico Agroindustrial y la Unillanos.

Villavicencio, 2012

martes, 24 de julio de 2012

Elecciones en la Cámara de Comercio de Villavicencio

A propósito de las elecciones de la Cámara de Comercio de Villavicencio

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/ Comunicador Social comunitario

Si no ocurre alguna otra medida, este último jueves de julio se cumplirán las elecciones de los integrantes de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Villavicencio.

Con el aplazamiento de los comicios de junio, obligado de forma intempestiva por la Superintendencia de Industria y Comercio, hubo desgaste de energías por parte de los funcionarios de la entidad encargados de la compleja logística de la jornada, del mismo modo hubo agotamiento de todo tipo de esfuerzos realizados por las decenas de aspirantes a ganar la dignidad de ser directivos de la entidad gremial.

Las presuntas e investigadas irregularidades del proceso electoral 2012, que en su momento generaron escándalos con amplia divulgación ante la opinión pública, me llevan a recordar unos 22 años atrás, cuando fui funcionario de la Cámara de Comercio de Villavicencio.

En aquellos tiempos para las elecciones por lo general solo se inscribían dos listas y el día de las votaciones había que ir a sus establecimientos a rogarles a los comerciantes para que se acercaran a las oficinas de la entidad a sufragar.

Con base en ello se entiende por qué las juntas directivas en consecutivos periodos estuvieron integradas por las mismas personas, quienes le dieron la solidez que hoy le ha permitido afrontar toda suerte de embates; así mismo, proyectaron trabajo que a la institución mercantil le generó confianza y cifrado reconocimiento ciudadano.

En mi segunda vinculación laboral a la entidad, igual recuerdo las amplificadas consignas ventijulieras de algunos comerciantes interesados en ingresar a la junta directiva, quienes enarbolaron la campaña para reemplazar a los repitentes directivos.

Sin imaginárselo, con sus ímpetus de cambio aquellas personas abrieron la compuerta para que de unos doce añas hacia acá en cada elección lleguen las desaforadas y millonarias campañas electorales.

Cómo he recordado a aquellos dichosos propiciadores del cambio en estos tiempos de vergonzosos escándalos, que lo único que han logrado es lesionar el buen nombre institucional.

Hay que decir que la suspensión de las elecciones previstas para el pasado 6 de junio, ocurrió justo al mes de que la Cámara de Comercio de Villavicencio cumplió sus Bodas de Oro.

Villavicencio, 23 de julio de 2012

jueves, 12 de julio de 2012

Resistencia pacífica indígena: dos ejemplos recientes

Resistencia pacífica indígena: dos ejemplos recientes

Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy/ Comunicador Social comunitario

La reciente noticia generada por los indígenas Nasa de Toribío, Cauca, que desalojaron de sus territorios a guerrilleros de las FARC, en ejemplar acto de resistencia pacífica, me hizo recordar que años atrás en tierras del Meta algo parecido ocurrió pero con un antagónico grupo armado ilegal.

La desconocida historia se la escuché a “Majalu” en recinto bogotano una tarde de enero de 2011. Ella es de la etnia Sikuani. En su detallada exposición sobre el atropello que la raza indígena ha soportado desde tiempos de la Conquista hasta ahora, relató cómo una comunidad de su familia aborigen en Puerto Gaitán resistió pacíficamente dos incursiones de grupos paramilitares.

La primera vez, ante la llegada de los temidos forasteros y acatando instrucciones de su capitán hablaron solo en lengua nativa, bloqueando así a los vis a itantes quienes ofuscados se retiraron del lugar no sin antes, con tono amenazante, anunciarles una nueva intimidante visita.

Entonces los sikuani de nuevo obedecieron las instrucciones de su gobernante, quien les indicó que por esos días y mientras ocurría la no grata visita anunciada solo debían tomar agua del sitio que él les indicara, pues rezaría los demás manantiales vecinos de los que también se surtían los armados personajes, dicho conjuro causaría incómodos malestares digestivos a quien bebiera en los sitios rezados.

Cuando “Majalu” (que en su lengua ancestral significa: guacamaya), narraba esos últimos detalles, un paramilitar acogido a la ley de Justicia y Paz, quien operó en la región y que estaba presente en el recinto bogotano, con su cabeza afirmó el asunto relacionado con los males estomacales, que los hicieron renunciar a sus no buenas intenciones en aquella comunidad.

Con lo ocurrido esta semana en Toribío, Cauca y la contada historia local de Puerto Gaitán, Meta, queda demostrado que para hacer respetar sus territorios nuestros pueblos aborígenes dan ejemplo de civilidad recurriendo a la defensa pacífica, sencillamente los Nasa armados con sus tradicionales bastones y los Sikuani haciendo uso de su lengua nativa y de sus milenarios rezos.

lunes, 9 de julio de 2012

Sentados en el tesoro y buscándolo en otro sitio Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy /Comunicador Social comunitario Unas dos décadas atrás cumpliendo labor de orden cultural cada semana yo visitaba el pequeño caserío de Cacayal, jurisdicción del municipio de Lejanías. Para entonces, conocer el origen de su nada común nombre no fue de mi importancia. Pero la respuesta a mi nunca formulada pregunta no hace mucho la dijo por radio el agrónomo Eudoro Álvarez C., cuando explicó que ese pueblo se llama Cacayal debido a la abundancia de una especie vegetal llamada Cacay, que ofrece bondades industriales y ambientales. Las dos anécdotas que contaré a continuación ocurrieron de manera casual en los últimos 15 días y dieron origen a la presente nota periodística. En las vísperas de San Juan y de paso con la familia Vargas Carrillo para el casco urbano de Lejanías, nos detuvimos un rato en Cacayal en donde conversé con el señor Jorge Castaño, hijo de uno de los fundadores de ese asentamiento humano y quizá el único habitante de la región que en los tiempos presentes sabe de la relativa importancia económica del árbol de Cacay, quien me contó que: “…. su fruto da un aceite comestible muy bueno, el más fino del mundo. Cerca del pueblo, en su finca por herencia paterna tiene un cultivo de 200 árboles que lo explota vendiendo semillas. Los árboles alcanzan hasta 40 metros de altura y producen a los 25 años, pero él sabe que con tecnología ahora se logra que produzcan a los 7 años. La cosecha es anual con un promedio de 20 a 25 arrobas por árbol, con precio de venta por kilo que oscila entre $1.000 y $1.500. Dice que en el barrio Ciudad Porfía de Villavicencio hay una planta procesadora de aceite de Cacay. Él es el único que hace dicho ejercicio comercial en su pueblo”. Hasta el momento, con la exportación de semillas de su plantación Jorge Castaño ha ayudado a propagar ampliamente la especie en los siguientes territorios: “Vichada 30.000 hectáreas, Puerto Concordia: 15.000 hectáreas, Puerto Gaitán, Puerto Rico: 25.000 hectáreas, aproximadamente, y hace pocos meses para un vivero de Villavicencio a través de un señor de apellido Castillo”. El domingo 8 de julio, sorpresa grande tuve cuando leí en el periódico El Espectador el artículo “La vaca vegetal busca mercado” (páginas 24/25), que informa sobre la experiencia de emprendimiento empresarial de los ingenieros industriales Camilo y Alberto Jaramillo, gemelos oriundos de Manizales y expertos en Mercadeo. Ellos comenzaron en el año 2006 con la fase investigativa de la especie vegetal Cacay y luego dieron inicio al procesamiento industrial de su almendra, para lo cual vienen comprando las cosechas de Meta, Guaviare, Caquetá y Putumayo. Su joven empresa se llama Kahai y tienen una plantación en Villavicencio. Poco hace que en Nueva York presentaron su portafolio de productos derivados de la semilla del Cacay producida por estos lares, en una macro rueda de negocios convocada por Proexport. El trabajo industrial y empresarial de los hermanos caldenses a partir de un “ignorado” producto vegetal nativo de la región nuestra, los convierte en pioneros en Colombia. En internet se consigue más información sobre la marca Kahai y el cultivo del Cacay. Ante estas novedades, entré en contacto con la Bióloga Luzmila Quiñones M., versada científica de la flora regional y hasta hace poco profesora de la Unillanos, quien me aportó los siguientes datos: El Cacay también es conocido con los nombres de Inchi o Tacay y su nombre científico es Caryodendron orinocense, especie descrita por primera vez por Karst. Alguna vez los estudiantes del programa de Agronomía de la Unillanos escogieron a dicho árbol como su símbolo, pero el empeño fue efímero. También me cuenta que en la sede Barcelona de esa institución hay algunos ejemplares plantados hace años. Con base en lo anterior, no comprendo por qué en el departamento del Meta sus profesionales, sus universidades, la empresa privada, las secretarías de Agricultura, Corpoica, el Sena y los demás entes comprometidos con la investigación y el emprendimiento agroindustrial de la juventud técnica y universitaria, no muestran resultados de innovación y de generación de economía a partir de la riqueza vegetal nativa de nuestro territorio, tal como lo hacen los caldenses dueños de la ya referida empresa Kahai. Conozco el programa Ondas Meta de Colciencias, que es visto con desdén por algunos investigadores y gobernantes, en el cual he observado asombrosos ejercicios de investigación e innovación, realizados por estudiantes de primaria y bachillerato urbanos y rurales. Algunos de dichos trabajos han merecido distinciones nacionales, que les dan el derecho de ir a sustentarlos en otros países. La verdad es que noticias de esa índole no las he sabido desde el campo universitario, a pesar que tenemos un buen número de centros de educación superior con años de vida académica. Para concluir y volviendo al caso de lo que está sucediendo agroindustrialmente con el Cacay, puedo decir que en el Meta perfectamente nos encajamos en el refrán popular que reza: “Vamos a morir como el pirata: sentados en el tesoro y buscándolo en otra parte”.

Sentados sobre el tesoro y buscándolo en otro sitio

Sentados en el tesoro y buscándolo en otro sitio Por: Oscar Alfonso Pabón Monroy /Comunicador Social comunitario Unas dos décadas atrás cumpliendo labor de orden cultural cada semana yo visitaba el pequeño caserío de Cacayal, jurisdicción del municipio de Lejanías. Para entonces, conocer el origen de su nada común nombre no fue de mi importancia. Pero la respuesta a mi nunca formulada pregunta no hace mucho la dijo por radio el agrónomo Eudoro Álvarez C., cuando explicó que ese pueblo se llama Cacayal debido a la abundancia de una especie vegetal llamada Cacay, que ofrece bondades industriales y ambientales. Las dos anécdotas que contaré a continuación ocurrieron de manera casual en los últimos 15 días y dieron origen a la presente nota periodística. En las vísperas de San Juan y de paso con la familia Vargas Carrillo para el casco urbano de Lejanías, nos detuvimos un rato en Cacayal en donde conversé con el señor Jorge Castaño, hijo de uno de los fundadores de ese asentamiento humano y quizá el único habitante de la región que en los tiempos presentes sabe de la relativa importancia económica del árbol de Cacay, quien me contó que: “…. su fruto da un aceite comestible muy bueno, el más fino del mundo. Cerca del pueblo, en su finca por herencia paterna tiene un cultivo de 200 árboles que lo explota vendiendo semillas. Los árboles alcanzan hasta 40 metros de altura y producen a los 25 años, pero él sabe que con tecnología ahora se logra que produzcan a los 7 años. La cosecha es anual con un promedio de 20 a 25 arrobas por árbol, con precio de venta por kilo que oscila entre $1.000 y $1.500. Dice que en el barrio Ciudad Porfía de Villavicencio hay una planta procesadora de aceite de Cacay. Él es el único que hace dicho ejercicio comercial en su pueblo”. Hasta el momento, con la exportación de semillas de su plantación Jorge Castaño ha ayudado a propagar ampliamente la especie en los siguientes territorios: “Vichada 30.000 hectáreas, Puerto Concordia: 15.000 hectáreas, Puerto Gaitán, Puerto Rico: 25.000 hectáreas, aproximadamente, y hace pocos meses para un vivero de Villavicencio a través de un señor de apellido Castillo”. El domingo 8 de julio, sorpresa grande tuve cuando leí en el periódico El Espectador el artículo “La vaca vegetal busca mercado” (páginas 24/25), que informa sobre la experiencia de emprendimiento empresarial de los ingenieros industriales Camilo y Alberto Jaramillo, gemelos oriundos de Manizales y expertos en Mercadeo. Ellos comenzaron en el año 2006 con la fase investigativa de la especie vegetal Cacay y luego dieron inicio al procesamiento industrial de su almendra, para lo cual vienen comprando las cosechas de Meta, Guaviare, Caquetá y Putumayo. Su joven empresa se llama Kahai y tienen una plantación en Villavicencio. Poco hace que en Nueva York presentaron su portafolio de productos derivados de la semilla del Cacay producida por estos lares, en una macro rueda de negocios convocada por Proexport. El trabajo industrial y empresarial de los hermanos caldenses a partir de un “ignorado” producto vegetal nativo de la región nuestra, los convierte en pioneros en Colombia. En internet se consigue más información sobre la marca Kahai y el cultivo del Cacay. Ante estas novedades, entré en contacto con la Bióloga Luzmila Quiñones M., versada científica de la flora regional y hasta hace poco profesora de la Unillanos, quien me aportó los siguientes datos: El Cacay también es conocido con los nombres de Inchi o Tacay y su nombre científico es Caryodendron orinocense, especie descrita por primera vez por Karst. Alguna vez los estudiantes del programa de Agronomía de la Unillanos escogieron a dicho árbol como su símbolo, pero el empeño fue efímero. También me cuenta que en la sede Barcelona de esa institución hay algunos ejemplares plantados hace años. Con base en lo anterior, no comprendo por qué en el departamento del Meta sus profesionales, sus universidades, la empresa privada, las secretarías de Agricultura, Corpoica, el Sena y los demás entes comprometidos con la investigación y el emprendimiento agroindustrial de la juventud técnica y universitaria, no muestran resultados de innovación y de generación de economía a partir de la riqueza vegetal nativa de nuestro territorio, tal como lo hacen los caldenses dueños de la ya referida empresa Kahai. Conozco el programa Ondas Meta de Colciencias, que es visto con desdén por algunos investigadores y gobernantes, en el cual he observado asombrosos ejercicios de investigación e innovación, realizados por estudiantes de primaria y bachillerato urbanos y rurales. Algunos de dichos trabajos han merecido distinciones nacionales, que les dan el derecho de ir a sustentarlos en otros países. La verdad es que noticias de esa índole no las he sabido desde el campo universitario, a pesar que tenemos un buen número de centros de educación superior con años de vida académica. Para concluir y volviendo al caso de lo que está sucediendo agroindustrialmente con el Cacay, puedo decir que en el Meta perfectamente nos encajamos en el refrán popular que reza: “Vamos a morir como el pirata: sentados en el tesoro y buscándolo en otra parte”.